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El parque de Aitamarren de Zegama ya forma parte de la red de refugios climáticos impulsada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación Naturklima, tras una actuación de naturalización y mejora ecológica que ha supuesto una inversión de 46.978,25 euros.
El objetivo de la intervención ha sido reforzar la biodiversidad del parque, mejorar el paisaje urbano y contribuir a la adaptación del municipio al cambio climático mediante soluciones basadas en la naturaleza, manteniendo al mismo tiempo su uso como zona de paseo y estancia.
La actuación se ha desarrollado en la zona norte del parque, dentro de un espacio verde que en su conjunto cuenta con 3.830 metros cuadrados, integrado en la red de infraestructuras verdes del territorio. Con esta intervención, el espacio cuenta con condiciones más frescas, naturales y confortables frente a los episodios de calor extremo; cada vez más frecuentes.
El proyecto se enmarca en la estrategia de la Diputación para la creación de una red de refugios climáticos en el territorio, espacios verdes adaptados para mejorar el confort térmico de la ciudadanía y reforzar la resiliencia de los municipios de Gipuzkoa frente al aumento de las temperaturas.
Actuaciones realizadas
Entre las principales medidas ejecutadas destaca la sustitución del césped convencional por praderas naturales, una intervención que permite reducir el consumo de agua, las labores de mantenimiento y el uso de productos químicos. En la misma línea, se ha sustituido la corteza de pino por un sustrato natural, avanzando hacia un modelo de jardinería más sostenible.
Asimismo, se ha incorporado la siembra de especies herbáceas y florales propias de las praderas locales, así como la plantación de plantas vivaces y arbustos autóctonos que permiten mantener la floración durante distintas épocas del año y favorecerán la actividad de insectos polinizadores y aves. Entre las especies incorporadas destacan brezos, eléboros, lirios, narcisos, tejos y abedules, configurando un espacio verde más diverso y adaptado a las condiciones climáticas actuales.
El proyecto ha respetado el arbolado existente en el parque, formado por abetos, robles, fresnos o cedros centenarios. Estos ejemplares se irán sustituyendo de forma progresiva por especies autóctonas cuando finalice su ciclo vital, con el objetivo de adaptar el arbolado a las condiciones del entorno.
También se han mantenido tocones de árboles deteriorados o muertos para favorecer la creación de pequeños hábitats naturales que sirven de refugio para hongos, insectos y otras especies beneficiosas para el ecosistema.
Las obras han sido ejecutadas por la empresa Parques y Jardines de Abadiano S.A., bajo la dirección de AR Consultores en Medio Ambiente S.L., en un plazo de tres semanas.
El parque fue visitado este martes, al término de los trabajos, por el diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, y el alcalde de Zegama, Iker Zubeldia.