Iba a darse por terminada hoy, pero la excelente acogida de la IV edición de “Despertar de una nostalgia”, desde su inauguración el pasado junio, ha llevado al Taller Museo Santxotena de Artziniega a prolongar la exposición hasta el próximo 29 de noviembre. La muestra reúne, intercaladas con la obra escultórica de Xabier Santxotena, cerca de 2.000 muñecas desde finales del siglo XIX hasta nuestros días y propone un singular recorrido por la memoria, la infancia y las diferentes culturas del mundo.
Muñecas de los cinco continentes, realizadas en materiales tan diversos como tela, cartón-piedra, porcelana, cerámica, plástico, mazorca, goma espuma o lana, conforman una exposición capaz de despertar recuerdos y emociones y, al mismo tiempo, descubrir a las nuevas generaciones otras formas de jugar y de entender el mundo.
De hecho, “uno de los aspectos que quiero poner en valor esta edición es la capacidad de las muñecas para reflejar la evolución social a lo largo del tiempo”, subraya su comisaria, Teresa Lafragua. Y es que, durante mucho tiempo, determinadas realidades apenas estuvieron representadas en los juguetes y las personas con discapacidad o con determinadas características físicas tuvieron que convivir con importantes prejuicios y barreras sociales. “Hoy esa mirada está cambiando y las muñecas también son testimonio de ello”, añade la comisaria.
Tres muñecas en el Museo Santxotena de Artziniega.
Así, en Artziniega pueden encontrarse muñecas con síndrome de Down, que utilizan silla de ruedas, que llevan implante coclear o con la pérdida de pigmento en la piel que causa el vitíligo. Su presencia permite que niños y niñas puedan verse representados en sus juguetes y, al mismo tiempo, ayuda a que quienes no viven esas realidades las conozcan y las incorporen con naturalidad desde la infancia.
“Una muñeca no es solo un juguete. También puede ser una herramienta para aprender a reconocer, comprender y respetar la diversidad; y esta colección no solo nos enseña cómo ha cambiado el juguete sino también cómo hemos cambiado nosotros como sociedad”, recalca.
Solidaridad
La exposición incorpora además piezas adquiridas a través de ONG y proyectos solidarios, realizadas artesanalmente por mujeres y hombres en sus países de origen, que permiten conocer diferentes culturas, indumentarias, materiales y técnicas artesanales y, a su vez, apoyar a quienes las realizan.
Tres muñecos bebe en el Museo Santxotena de Artziniega.
La muestra cuenta asimismo con los Baby Pelones, muñecos inspirados en menores que pierden el cabello por tratamientos contra el cáncer y cuya compra revierte en investigación. En resumen, una exposición que habla de recuerdos y de infancia, pero también de inclusión, respeto, diversidad y solidaridad.