Polideportivo

El momento del fútbol italiano: inestabilidad en los despachos, invictos en la hierba

Los cuatro primeros clasificados sostienen un duro pulso sin derrotas, mientras el Calcio encara unas nuevas elecciones presidenciales
Manu Koné celebra uno de sus goles durante el Roma-Inter (2-2).
Manu Koné celebra uno de sus goles durante el Roma-Inter (2-2). / Europa Press

Actualizado hace 1 minuto

El Calcio, sacudido por los resultados de la selección italiana en los últimos años como reflejo del estado del fútbol nacional, se debate en el plano institucional sobre quién será el presidente de la Federación Italiana de Fútbol. Por un lado aparece la figura de Giovanni Malagò. El que fuera presidente del Comité Olímpico Nacional Italiano se impuso en las urnas el pasado junio, pero el resultado fue impugnado por irregularidades en su registro federativo. La denuncia condujo a la celebración de unas nuevas elecciones, que serán el próximo 14 de diciembre. El vencedor se convertirá en el cuarto presidente en la última década. Será el responsable de iniciar una refundación solicitada por el propio Gobierno de Italia que permita una estabilidad que conduzca a éxitos.

Malagò, que se llevó los comicios con un 68% de los votos, parte de nuevo como gran favorito. Pero en las últimas fechas ha saltado a la palestra el nombre de quien podría ser su nuevo máximo opositor, siempre y cuando dé el paso al frente de anunciar su candidatura, porque de momento Malagò no tiene rivales oficiales y el plazo para presentar candidaturas expira el 4 de noviembre. Se trata de Adriano Galliani, postulado como posible alternativa. Sobre este último recae la sombra de su pasado. Cuando ejercía como presidente de la Liga Italiana y a la vez como vicepresidente del Milan fue suspendido durante cinco meses tras el estallido del Calciopoli, el mayor escándalo de corrupción de la historia del fútbol italiano. Juventus, Milan, Fiorentina y Reggina fueron condenados por orquestar una trama que influía sobre la designación de los árbitros para favorecer sus intereses.

La Juventus se llevó el mayor castigo: fue descendida a la segunda categoría y desposeída de los títulos de liga de las temporadas 2004-05 y 2005-06. Además, Galliani ha protagonizado otras causas notables: en 2002 por supuesta falsedad contable en el fichaje de Luigi Lentini, en 2008 por el trueque de jugadores entre Inter y Milan con posible falsedad documental, y en 2023 por presuntos fraudes de evasión fiscal y emisiones de facturas falsas. De todas ellas resultó absuelto. En cualquier caso, el liderazgo del fútbol italiano permanece sumido en la incertidumbre pese a las urgencias por reconstruir una estructura que devuelva al fútbol italiano la gloria perdida.

Cristian Chivu, técnico de un Inter que lidera la Serie A por la diferencia de goles con respecto a la Lazio.

Cristian Chivu, técnico de un Inter que lidera la Serie A por la diferencia de goles con respecto a la Lazio. Europa Press

Equilibrio en la competición

La inestabilidad institucional contrasta con el equilibrio competitivo que ofrece la Serie A. La máxima división del Calcio asiste sobre el terreno de juego a un hecho sin precedentes. Mientras el fútbol italiano muestra su fragilidad en los despachos, la zona alta de la clasificación refleja una imagen de solidez implacable. A estas alturas de la temporada, cuando se han disputado ya ocho jornadas del campeonato, por primera vez los cuatro primeros clasificados ostentan la condición de invictos, algo histórico.

Inter, Lazio, Roma y Milan, cuatro clubes procedentes de dos ciudades, se han erigido como muros infranqueables hasta la fecha. El Inter y la Lazio colideran la tabla con 22 puntos gracias a siete victorias y un empate. Los primeros, vigentes campeones, ocupan la azotea por la diferencia de goles. Roma y Milan figuran a la zaga, con 18 puntos, tras cinco victorias y tres empates, para cerrar las posiciones de dan acceso a la próxima edición de la Champions League.

Se da la circunstancia de que ya se han producido dos enfrentamientos entre estos cuatro equipos imbatidos. El Inter solo ha cedido puntos ante la Roma en el Estadio Olímpico de la capital italiana. Aquel día Lautaro Martínez resultó providencia para rescatar el empate con un doblete cuando el conjunto dirigido por Cristian Chivu perdía 2-0 tras el también doblete de Manu Koné.

Por otro lado, la Lazio, que hasta la fecha se ha erigido en la gran revelación de la temporada bajo el mando de Gennaro Gattuso, firmó las tablas ante el Milan en casa (2-2). Curiosamente, tanto Inter como Lazio han dejado de sumar de tres en tres puntos en el mismo estadio, el Olímpico que comparten como locales la propia Lazio y la Roma.

Mientras, la Roma, además del citado empate contra el Inter, se dejó puntos contra el Como (0-0) y contra el Nápoles (3-3), mientras que el Milan empató ante Sassuolo (1-1), Lazio (2-2) y Juventus (1-1).

Christian Pulisic conduce el balón durante el Lazio-Milan (2-2).

Christian Pulisic conduce el balón durante el Lazio-Milan (2-2). Europa Press

No existe comparación con las demás grandes ligas

El dato resalta más al ser extrapolado a las otras grandes competiciones de Europa. En LaLiga, con diez jornada celebradas; la Premier League, con ocho, y la Ligue 1, con otras ocho desarrolladas, no existe ningún equipo que haya esquivado las derrotas. Solo en la Bundesliga, donde se han jugado siete partidos, hay dos clubes que no han perdido ningún compromiso, que son los dos que ocupan la cabeza: Bayern Múnich y Borussia Dortmund.

Chivu hizo referencia a la complejidad de la gestión mental para soportar el ritmo competitivo que se dibuja en la clasificación. “Hemos estado bien porque hemos mantenido la lucidez y la calma incluso en las dificultades. Nada era obvio, hace falta un gran grupo para aguantar este ritmo”, manifestó el técnico del Inter.

La velocidad del grupo delantero, como dice Gattuso, es asfixiante. “¿La clasificación? Estamos haciendo algo increíble, pero el camino aún es larguísimo y la competencia detrás no te permite respirar”. En esa misma línea se pronuncia Gian Piero Gasperini, que alude a que la exigencia de una competición la establece la propia competencia. “La Roma quiere seguir en la cima, pero en este momento no hay jerarquías definidas; cada partido esconde trampas enormemente difíciles y la clasificación está altísima”, describe el preparador.

Desde su llegada al banquillo del Milan el pasado verano, Rúben Amorim es consciente de que no puede levantar el pie del acelerador porque es la única manera de seguir el compás marcado por la oposición. “Los últimos minutos y la continuidad mostrada confirman el trabajo por hacer; en un grupo tan competitivo no puedes bajar la guardia ni un solo segundo”, advierte.

Los máximos goleadores militan en equipos recién ascendidos

La Serie A presenta lo que parece otra ironía. Ninguno de estos cuatro equipos posee entre sus filas al máximo goleador del campeonato. En la actualidad hay dos futbolistas que ocupan la condición de Capocannoniere, con siete goles: Gustavo Varela, del Monza, y Antonio Raimondo, del Frosinone. Es decir, los dos jugadores con más tantos defienden las camisetas de dos equipos recién ascendidos.

Son ese tipo de contradicciones que se pueden encontrar en el fútbol italiano, donde en los despachos se vive una inestabilidad que contrasta con el equilibrio que acontece sobre la hierba, con cuatro conjuntos debatiendo invictos a estas alturas del campeonato. Mientras un candidato se presenta sin oposición a la presidencia, cuatro clubes pujan invencibles por gobernar la máxima competición de Italia. La tormenta institucional choca con la salud competitiva de la zona noble de la clasificación.

2026-10-27T15:54:32+01:00
En directo
Onda Vasca En Directo