Hay ocasiones en las que el mundo animal entra en contacto con el nuestro de forma muy inesperada, hasta el punto en el que se dan anécdotas muy curiosas que dejan boquiabierto a más de uno. Así ha ocurrido en el municipio catalán de Ribes de Freser (Girona), cuando este lunes, una vaca de unos 900 kilos de peso ha irrumpido en un bar de la forma más surrealista que uno jamás pueda imaginar.
Un cliente inesperado en hora punta
El suceso, que lo recoge un mensaje publicado en las redes sociales del diario ARA, y que ya acumula alrededor de 120.000 reproducciones, muestra este vídeo que se ha convertido en viral en unos pocos días.
Según han confirmado medios locales, todo ocurrió el pasado lunes, en torno a las 9:45 horas, en el Bar Gusi y justo en el momento del desayuno. Todo era tranquilidad, hasta que una vaca cruzó el umbral del establecimiento y se adentró hasta la parte trasera del comedor, donde había una pareja buscando mesa.
Calma y paciencia, la clave de todo
A pesar de lo intimidante que podría resultar el bovino debido a su imponente tamaño, y más en un espacio reducido y lleno de gente, uno de los camareros logró hacerle recular. Sin realizar movimientos bruscos, hizo que la vaca abandonara el bar sin causar ningún contratiempo.
Todo este suceso tuvo lugar en muy poco tiempo, aproximadamente en veinte segundos, de acuerdo con los trabajadores del local. Asimismo, su responsable ha aplaudido la actitud del camarero, destacando que "actuó de manera excelente" para evitar que el animal atacara a la clientela.
Un despiste ganadero que quedó en anécdota
Para entender este suceso, todo se debe a una explicación ganadera. Probablemente, el animal se habría separado de un grupo de vacas que se hallaba realizando el trayecto de trashumancia entre los campos de pasto cercanos a la zona.
Es más, en el exterior del local estaba esperando el pastor, quien no dudó en recuperar al bovino y reconducirlo para que siguiese su trayecto con el resto de la manada.
Una vaca ajena a esta historia.
Las redes rompen a reír
Esta anécdota ha hecho que muchos usuarios opinen sobre lo que ha ocurrido en este bar de Girona, dando rienda suelta a su imaginación y publicando opiniones que no tienen desperdicio.
“¿Por un cliente que pide leche natural de vaca y lo echan? Todo mal”, o “Una vaca entra en un bar: —Un café, por favor. —¿Con leche? —No, traigo la mía. —Aquí no se puede consumir nada de fuera. —Técnicamente... es de dentro.”, han sido algunos de los más reseñables.
Actuando con cabeza
En caso de que un animal de ganado, ya sea un toro o una vaca, irrumpa en un establecimiento, lo primero de todo es mantener la calma. De lo contrario, el bovino podría llegar a asustarse y reaccionar con violencia embistiendo todo a su alrededor.
Por ese motivo, es fundamental mantener la calma y armarse de paciencia, despejando la ruta de salida de modo que la vaca o toro se oriente y busque la calle lo más rápido posible. Mientras tanto, hay que vaciar la puerta o, en el peor de los casos, llamar al 112.