El guardia civil que asesino a su expareja, del mismo cuerpo de seguridad, en el cuartel de Llanes (Asturias) accedió al arma homicida tras forzar la taquilla de un compañero de la comandancia de Zamora y simuló la rotura de la cerradura para que no fuera descubierta.
El dato lo ha ofrecido el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, que ha indicado que el compañero estaba ese día fuera de servicio y por eso tenía en la taquilla el arma con el que el agente destinado en Zamora mató a su expareja Laura el pasado miércoles, antes de que él también perdiera la vida en el intercambio de tiros con otros agentes que intentaron defender a la víctima.
Un expediente disciplinario abierto
El supuesto autor del crimen machista, que estaba destinado en el grupo cinológico del Instituto armado en Zamora, tenía abierto un expediente disciplinario que tramitaba la Dirección General de la Guardia Civil, ha precisado el subdelegado del Gobierno en Zamora, tras el minuto de silencio guardado este mediodía en Zamora por la mujer asesinada.
Por su parte, el jefe de la comandancia de Zamora de la Guardia Civil, Héctor David Pulido, ha mostrado su pesar por la agente víctima de ese caso de violencia machista, con un impacto enorme en el Instituto armado, tanto por el asesinato de una compañera, como por los tres hijos que quedan huérfanos y porque un teniente también resultó gravemente herido y el presunto autor era hasta hace unos días compañero y vecino de muchos efectivos de la comandancia de Zamora.
Ni el subdelegado del Gobierno ni el jefe de la Comandancia de Zamora han querido ofrecer más datos sobre el suceso porque es objeto de una investigación judicial. En el minuto de silencio, que ha concentrado a representantes institucionales a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Zamora, en la plaza de la Constitución, se ha recordado también a las otras dos mujeres víctimas mortales de la violencia de género en España en los últimos días.