Política

El Gobierno español defiende la instalación de la planta china en Ferrol y da por hecho que garantizará la seguridad nacional

Por su parte, Defensa muestra "preocupación" por "riesgo de espionaje" debido a la cercanía entre el lugar donde se situaría esta fábrica con el arsenal militar de la ciudad y el astillero de Navantia
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en la celebración del acto de recepción oficial. / Europa Press

La construcción en A Coruña de la primera planta en Europa del mayor fabricante de vehículos eléctricos de China, SAIC Motor, dueño de la marca MG, que vende más de 350.000 vehículos anuales en el mercado europeo, ha generado algunas dudas surgidas en torno a la ubicación del gigante chino a escasa distancia del arsenal militar de Ferrol y cerca de los astilleros de Navantia, donde se trabaja con tecnología estadounidense que puede ser objeto de espionaje chino.

La disparidad de opiniones está sobre la mesa. Por una parte, el Gobierno español ha defendido la instalación de la fábrica y se ha mostrado convencido de que se va a llevar a cabo "garantizando el respeto a la seguridad nacional". El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, considera que es una inversión industrial "importante" para el Estado y, por tanto, "con toda normalidad" se analizan y se tienen en cuenta los elementos económicos, industriales, de creación de empleo y también de seguridad nacional. Por lo que ha asegurado que "se pueden establecer una serie de condiciones para hacerla viable".

En la misma línea se encuentra el portavoz de Justicia e Interior de Sumar en el Congreso, Enrique Santiago, que, a pesar de que sí que pone en duda que la planta pueda poner en riesgo la seguridad del país, más bien sospecha que se trata de "obstáculos de la OTAN, que es la que impide el desarrollo industrial de calidad en España". Santiago ha escrito en su cuenta de la red social 'X' que "habiendo satélites, no es creíble que una fábrica sea una 'amenaza'".

También se ha pronunciado al respecto tanto el presidente de la Xunta de Galicia como el Partido Popular. El dirigente de la Xunta, Alfonso Rueda, afirma que ve "difícil de entender" que lleven tramitando conjuntamente con el Gobierno desde hace muchos meses, donde admiten "conocer perfectamente su contenido y las diferentes circunstancias que inciden" y ahora "es sorprendente" que un departamento de la Administración central "haga estos pronunciamientos cuando en ningún momento se habló de falta de seguridad o riesgo militar".

"En todo caso, no le corresponde a la Xunta evaluar unos supuestos riesgos de seguridad nacional, si es que los hay", ha subrayado. Trasladando la responsabilidad a Moncloa, ha añadido que "a la Xunta lo que le corresponde es exigirle al Gobierno que sea capaz de compatibilizar la seguridad nacional con la oportunidad histórica que se le presenta a Galicia". El presidente gallego considera que la comunidad autónoma "hizo su parte" para atraer esta inversión, por lo que ahora, si hay alguna circunstancia que evaluar, le corresponde al Ejecutivo español.

En consonancia, se ha posicionado el vicesecretario de Política Autonómica del PP, Elías Bendodo, que ha sostenido que "si supone algún riesgo para la seguridad nacional, debe decirlo el Gobierno de España, y desde luego nadie ha compartido con nosotros ni con el Gobierno de Galicia ninguna información al respecto".

El buque SAIC Motor en la celebración del acto de recepción. Europa Press

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En la otra cara de la moneda, se encuentran el Ministerio de Defensa y los servicios de inteligencia, los cuales han alertado, a través de la realización de un informe, de un posible riesgo de espionaje debido a la cercanía entre el lugar donde se situaría esta fábrica y el arsenal militar de Ferrol y el astillero de Navantia, en el que se trabaja con sistemas militares estadounidenses. La salida directa al mar a través del puerto a solo cinco kilómetros del depósito naval hace que pueda servir para espiar "las fragatas F-100 y el astillero de Navantia, donde se construyen las F-110 con tecnología de EE. UU.", afirman desde Defensa.

Las obras comenzarán en el año 2027 y la planta empezará a estar operativa antes de que finalice 2028, con la que creará 2.300 empleos. Se trata de un proyecto prioritario para la Xunta que supondría la creación inicial de 1.000 puestos de trabajo directos y de otros tantos indirectos, y de un centro industrial y logístico en la localidad vecina de As Pontes. Asimismo, al tratarse de una empresa no europea, deberá obtener obligatoriamente la autorización de inversión extranjera directa (FDI por sus siglas en inglés) del Gobierno central. La inversión total prevista inicialmente asciende a 200 millones de euros y, una vez completadas las dos fases que incluye el proyecto, la planta alcanzaría una producción anual de 120.000 vehículos.

10/08/2026