Actualizado hace 7 minutos
Junts ha admitido que mantiene una vía de negociación con el Gobierno español en materia de vivienda y que hace dos semanas entregó en mano sus propuestas al presidente Pedro Sánchez. Y ahora, tras el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años con discapacidad que llevaba siete décadas en régimen de renta antigua en el madrileño barrio de Retiro, este partido asegura que el PSOE ya las está estudiando.
El PP, Vox y Junts tumbaron hasta en dos ocasiones en el Congreso la prohibición de desahucios a personas vulnerables sin alternativa habitacional. La formación catalana siempre se ha mostrado crítica con las recetas de vivienda de PSOE y Sumar por considerarlas “intervencionistas”, pero ahora fuentes del partido confirman que “en estos momentos el PSOE está estudiando las propuestas de Junts para afrontar la crisis de la vivienda”.
El partido indica que entregó “en mano” a Sánchez un real decreto-ley con las medidas concretas para afrontar la crisis de la vivienda que la formación ya presentó hace meses en el Congreso y que, a juicio de Junts, pueden reunir el apoyo necesario para ser aprobadas.
Desde Junts vienen abogando por ejecutar medidas como la desgravación fiscal de los alquileres para los inquilinos y de parte de la cuota hipotecaria para los pequeños tenedores; el restablecimiento de las cuentas de ahorro para la compra de vivienda; o fomentar la construcción de nuevas viviendas y sacar al mercado las ya existentes.
También reclaman una mayor inversión pública en vivienda y que el Estado sea quien asuma el coste de las políticas sociales de vivienda dirigidas a personas vulnerables, y no los pequeños propietarios. “Después de meses de bloqueo del Gobierno, el PSOE está estudiando ahora estas propuestas y esperamos una respuesta en las próximas horas”, ha apostillado la formación.
Más consenso social que político
En este mismo sentido, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha señalado que el desahucio de Maricarmen ha “removido la conciencia” de los grupos y “ha aproximado algunas posiciones que hasta ahora venían más distanciadas” en las negociaciones para aprobar el decreto de vivienda.
Así lo ha expresado en una entrevista en el programa 'Malas Lenguas' de TVE, donde ha declinado responder a si dicho decreto se aprobará en el Consejo de Ministros del próximo martes, como ha pedido su socio en el Gobierno Sumar. Eso sí, ha indicado que el compromiso de los grupos es “poder aprobarlo lo antes posible”.
“Yo sé que no se entiende”, ha subrayado al explicar que el Gobierno podría “aprobarlo mañana” pero que sin el apoyo del resto de grupos este decreto no se convertirá en ley y no se habrá “conseguido nada”. Además, ha expresado que existe “mucho más consenso social que consenso político” en cuanto a esta problemática.
“Chantaje” de la derecha
De forma más crítica se ha expresado el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que considera un “error” que el Gobierno esté valorando las exigencias de Junts en materia de vivienda y defiende que tiene que ser al revés. De este modo, según él, el Ejecutivo y las formaciones de izquierdas le deben imponer a los independentistas sus medidas. “Ya basta de chantajes de la derecha catalana”, ha denunciado en un mensaje en X.
Insiste en que “Junts no debe ser quien le establezca los límites en vivienda a los demás”, y reclama que sea el Ejecutivo y las izquierdas quienes marquen la agenda en esta materia. Rufián valora por ello que si el partido de Carles Puigdemont no quiere apoyar las medidas de Moncloa, “que se retraten y se sigan hundiendo en las encuestas”.
“Que jamás un partido al servicio de los buitres inmobiliarios tenga la influencia que esta gente tiene”, ha deseado. Concluye el mensaje calificado la actitud de Junts como un “chantaje de la derecha catalana”, lo que supone un obstáculo para avanzar en políticas de vivienda prioritarias.