Actualidad

El fondo público Indartuz facilitará la financiación de ideas transformadoras

La nueva herramienta incluida en el plan ‘Euskadi Eraldatuz 2030’ arranca con una dotación de 100 millones
La digitalización es uno de los procesos que recibirán impulso con el nuevo programa.
La digitalización es uno de los procesos que recibirán impulso con el nuevo programa. / Magnific

Actualizado hace 6 minutos

Las empresas vascas afrontan una serie de retos estructurales que van a ayudar a definir su posición en la próxima década. Entre ellos están la transición energética, la Inteligencia Artificial o su propia transformación interna. Para ayudarlas a transitar esos cambios, el Consejo de Gobierno aprobó hoy el decreto que desarrolla una nueva herramienta de financiación -denominada Indartuz-, que servirá para facilitar el acceso al crédito a empresas y trabajadores por cuenta propia de Euskadi que acometan “proyectos estratégicos de transformación y mejora competitiva”.

En realidad, Indartuz forma parte de una iniciativa más amplia, el Plan de Inversiones Euskadi Eraldatuz 2030, presentado hace ahora un año y que se integra, asimismo, en los propósitos de la Alianza Financiera Vasca, que a través de un compromiso de apoyo público de hasta 1.000 millones de euros pretende activar otros 3.000 en inversión privada. A través de herramientas para facilitar la financiación, Euskadi Eraldatuz 2030 trabaja para acompañar operaciones de arraigo en Euskadi, aprovechar ocasiones de crecimiento empresarial mediante inversión, ampliación o adquisición, y crear instrumentos y vehículos mixtos para la atracción de capital exterior e impulso a proyectos estratégicos.

En este sentido, Indartuz se concibe como un mecanismo de colaboración público-privada basado en participaciones de capital y en fondos de transformación empresarial. Se trata de que, a través de deuda flexible, se fomenten inversiones que favorezcan una economía de escala, con el desarrollo incluido también de infraestructuras avanzadas. La primera convocatoria contará con una dotación de carácter inicial de 100 millones de euros. El Instituto Vasco de Finanzas actúa con funciones de ‘inversor ancla’, con la misión de convertir Indartuz como un “fondo de fondos”, como se indicó en la presentación del Plan de Inversiones.

“La nueva línea nace para dar respuesta a los grandes retos que afrontan las empresas vascas en un contexto marcado por la transición energética, la digitalización, la evolución tecnológica y las exigencias de competitividad en un mercado global cada vez más complejo. Su objetivo es facilitar financiación que permita ganar dimensión empresarial, reforzar la presencia internacional, incorporar tecnologías avanzadas y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles”, explicó ayer el Departamento de Hacienda.

Las condiciones de los préstamos constituyen una de las principales ventajas para las empresas, ya que serán extendidos en el tiempo y sus intereses estarán acotados para que su amortización requiera un menor esfuerzo. Así, estos préstamos no tendrán comisiones ni costes adicionales y permitirán la amortización anticipada sin penalización. Además, el tipo de interés estará limitado al euríbor a seis meses más un diferencial máximo del 0,75%. Las operaciones se gestionarán mediante préstamos amortizables avalados por Elkargi y reafianzados por el Gobierno Vasco. Las cuantías de los préstamos oscilarán entre 200.000 y 2 millones de euros para pymes y grandes empresas, y entre 50.000 y 250.000 euros para autónomos. Asimismo, el Gobierno vasco subvencionará íntegramente la comisión anual del aval de Elkargi, de manera que se reduce el coste financiero para las empresas beneficiarias.

En rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, el máximo responsable del Departamento de Hacienda, Noël d’Anjou, señaló que Indartuz es una herramienta que forma parte del compromiso del Gobierno Vasco para movilizar 1.000 millones de euros para “acelerar la modernización y el crecimiento del tejido productivo vasco”. Eso sí, los proyectos a financiar deberán estar vinculados a procesos de “transformación industrial, tecnológica, digital, energética o de crecimiento empresarial”.

En resumidas cuentas, se trata de ayudar a las empresas a renovar sus tecnologías, incorporando otras vez más avanzadas, y favorecer su internacionalización, un aspecto que se presume crítico para que las empresas no se estanquen. La parálisis en la industria europea está afectando menos a las compañías que cuentan con presencia internacional, algo que les ayuda a abaratar costes y a sortear las barreras derivadas del actual clima proteccionista en el comercio mundial. Además, se pretende que las empresas vascas ganen dimensión y tamaño para así estimular su competitividad y, de la misma manera, consoliden un modelo de producción más sostenible.

Se trata de tareas que van a exigir en los próximos años inversiones “cada vez más importantes y a más largo plazo”, apuntó Noël d’Anjou. “El principal desafío no es identificar qué inversión hay que hacer, sino disponer de la financiación adecuada para poder llevarla a cabo en condiciones compatibles con los plazos reales que requieren estos procesos de transformación”, afirmó. Se busca que las inversiones tengan un alcance estructural y no meramente coyuntural. Los proyectos financiables abarcan actuaciones destinadas a incrementar la capacidad productiva, implantar nuevas líneas de negocio, favorecer la internacionalización o impulsar la relocalización industrial. También se incluyen inversiones dirigidas a la eficiencia energética, el uso de energías renovables, la economía circular, la descarbonización de procesos productivos o la incorporación de tecnologías avanzadas como inteligencia artificial, robótica, Internet de las Cosas, microelectrónica o computación cuántica, entre otras.

Está previsto que el fondo Indartuz cuente con hasta 400 millones de euros hasta el año 2030, complementando la labor que hacen instrumentos como la financiación con garantías del Instituto Vasco de Finanzas, el fondo Finkatuz y los fondos de cpital riesgo. Con las inyecciones financieras de todos ellos se espera llegar hasta los 1.000 millones para así generar un efecto tractor en la inversión privada. La Alianza Financiera Vasca cuenta con el respaldo de la Federación de EPSVs de Euskadi, BBVA, Laboral Kutxa, Kutxabank, Fundación BBK, Kutxa Fundazioa, Vital, el clúster BasqueFik y Elkargi. Los recursos públicos y privados se dedicarán a la realización de inversiones financieras ligadas a la transformación económica de Euskadi, con objetivo específico en las destinadas al sector tecnológico e industrial y a las infraestructuras científicas y energéticas que requiere dicha transformación. Además, también incidirán en el impulso al emprendimiento y la creación de nuevas industrias y economías.

2026-10-13T18:12:58+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo