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El deseo de ser madre no siempre llega en el momento adecuado. El 47 % de las mujeres españolas reconoce haber tenido su primer hijo más tarde de lo que hubiera querido, con una diferencia media de seis años entre la edad a la que esperaban estrenarse en la maternidad y aquella en la que finalmente lo hicieron. Del Barómetro IVI de la Fertilidad, presentado este martes, se desprende además que las españolas aspiran a tener más hijos de los que tienen: 2,4 de media frente a la cifra real de 1,6.
El estudio —elaborado por IVI Institute en colaboración con GfK/NielsenIQ a partir de más de 24.000 entrevistas a mujeres de entre 19 y 49 años de nueve países— apunta a que el retraso de la maternidad es una tendencia global, aunque en el Estado español alcanza el 47 % frente al 36 % de media entre todos los países analizados.
Detrás de esta decisión hay principalmente razones personales o económicas o personales. En el Estado las mujeres que ya son madres o están embarazadas reconocen que haber encontrado la pareja adecuada (35 %), alcanzar la madurez necesaria (33 %), disponer de una vivienda apropiada (32 %) o sentirse en el momento oportuno (30 %) fueron los motivos principales por los que decidieron tener hijos.
En cuanto a aquellas que aún no son madres, las razones para no serlo están relacionadas sobre todo con su momento vital: el 32 % de la encuestadas se considera demasiado joven y el 28 % aún no ha encontrado a la pareja adecuada. Además, el 23 % señala el coste de la vivienda, el 22 % la falta de recursos económicos y el 20 % la inestabilidad laboral.
Pese a estas dificultades, el 80 % de las mujeres españolas es madre o desea serlo y el 74 % admite que la maternidad constituye un objetivo vital importante. Sin embargo, un 12 % de las encuestadas no quiere tener hijos. Entre ellas, el 46 % no considera que ser madre sea una obligación, el 36 % no quiere cambiar su estilo de vida y el 30 % no se identifica con el modelo social vigente en torno a la crianza.
Problemas de fertilidad
El barómetro profundiza además en el tema de la infertilidad. La investigación cifra en 1,5 millones las españolas de entre 19 y 49 años que han experimentado este problema a lo largo de su vida, algo que incluso alrededor de 350.000 han sufrido en el último año. La infertilidad primaria, que dificulta lograr el primer embarazo, afecta a unas 900.000 mujeres, mientras que aproximadamente 600.000 han encontrado problemas para concebir de nuevo tras un embarazo anterior.
Ante las dificultades para quedarse embarazadas, el 77 % consideraría acudir a un ginecólogo o a una clínica de fertilidad. Una de cada cuatro mujeres señala además haber consultado en algún momento a un profesional sanitario para recibir orientación o apoyo en la búsqueda de un embarazo.
Entre quienes han experimentado infertilidad, el 81 % acudió a un especialista —por primera vez a una edad media de 30 años— y el 61 % recibió atención o tratamiento. Un 24% se sometió a fecundación in vitro (FIV) y, de ellas, el 67 % consiguió finalmente tener un bebé.
El impacto emocional es considerable. El 67 % de las encuestadas que han afrontado dificultades para lograr un embarazo durante al menos 12 meses describe que el proceso ha tenido consecuencias importantes en su vida. La frustración es la emoción más frecuente (49 %), seguida de la ansiedad o el estrés (44 %) y la tristeza (40 %).