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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado este viernes la colocación de boyas en el mar, haciendo frontera entre Ceuta y Marruecos, para cortar la llegada masiva de migrantes que calificaba como una “violación de la integridad territorial” del Estado, y ha dicho esperar que los que entraron irregularmente fueran repatriados “cuanto antes”. A media tarde, Moncloa cifraba en 48.300 los inmigrantes que retornaron a Marruecos desde Ceuta, después de la grave crisis migratoria en la que el jueves llegaron a ingresar a la ciudad autónoma más de 50.000 personas de forma irregular.
El jueves, durante prácticamente todo el día, el flujo de entradas a Ceuta fue continuo, pero ayer buena parte de los migrantes que cruzaron la frontera a nado o bordeando el espigón de El Tarajal, emprendieron el camino de vuelta. De forma paralela, se elevaron a 57 los cadáveres hallados en la costa de Ceuta tras la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos.
Las Fuerzas de Seguridad y los servicios de emergencia siguen localizando cuerpos de las personas que se lanzaron al mar desde las costas marroquíes de Castillejos para intentar alcanzar la costa ceutí a nado, por lo que no se descartaba que la cifra continuara aumentando conforme pasan las horas.
Durante su visita a la ciudad autónoma tras la crisis migratoria que se desató la víspera, el presidente ha situado la causa principal de la llegada de miles de personas desde Marruecos en la acción de las mafias de tráfico de seres humanos, tras una sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio que prohíbe las llamadas devoluciones en caliente de quienes llegan a nado si no hay frontera física que lo impida.
El objetivo de la colocación de las citadas boyas, según explicaba, es crear una barrera de contención visible que marcaría la línea fronteriza y que puede facilitar el cumplimiento de la ley y de la sentencia desde el punto de vista administrativo. El Gobierno considera que, con dicha barrera, se podrán desarrollar “repatriaciones en frontera”.
Sánchez también abría la puerta a estudiar una posible reforma de la Ley de Extranjería para garantizar que las “repatriaciones en frontera se hagan de la manera más eficiente posible”. A la espera de posibles reformas legales, ha explicado que se va a dar una respuesta “coyuntural” y se ha solicitado a la empresa Sasemar, encargada de salvamento marítimo, que despliegue boyas en el espigón, en colaboración con la Armada y con la Guardia Civil.
Durante su visita a la ciudad autónoma, calificaba lo sucedido como “una violación a la integridad territorial” y expresaba su “rechazo y condena” por este “deplorable ataque”, aunque ha agradecido a las autoridades marroquíes su voluntad de cooperación para que estas devoluciones se produzcan “cuanto antes”.
Sobre si considera que Marruecos está colaborando –vista la pasividad de sus fuerzas de seguridad ante la entrada constante de personas durante horas–, ha defendido que la migración irregular se ha reducido en los últimos años, un 36% en 2026 y un 40% el año anterior.
“Hay lugares como la ciudad autónoma de Ceuta donde hay repuntes y los ha habido durante estos últimos días como consecuencia de una propagación en las redes sociales y a través de las mafias de una lectura interesada de una sentencia del Tribunal Supremo”, recalcaba.
Marruecos, "país aliado"
En todo caso, revelaba que ha pedido a Marruecos, “un país aliado”, que ambos países tienen que “agilizar” y dar una respuesta “mucho más contundente a lo sucedido en Ceuta”. Ha recalcado que durante la jornada del jueves, la interlocución con Rabat fue “constante, fluida y muy razonable, a diferencia de lo que sucedió en 2021”, en referencia a la última gran crisis migratoria, cuando entraron 10.000 personas en dos días.
“Por tanto, lo que esperamos es que esa cooperación se intensifique y permita agilizar esas repatriaciones en las próximas horas y en los próximos días con el objetivo de recuperar la normalidad”, apuntaba Sánchez.
Sobre los menores que han cruzado la frontera, ha evitado dar una cifra, pero considera que España cuenta con un “marco legal seguro” para gestionar su llegada. No obstante, apuntaba que en la crisis de mayo de 2021 muchos padres de estos menores demandaron su regreso a casa y espera que ahora se repita.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que le acompañaba durante su comparecencia, se quedará durante unos días en Ceuta “para seguir en persona la evolución de esta crisis migratoria”. Sánchez ha lanzado un mensaje de apoyo a los ciudadanos afectados, asegurando que “el Gobierno de España está con Ceuta”. Añadía que van a defender la seguridad, la convivencia y la tranquilidad en la ciudad.
Reacción tardía
De forma diferente lo veía el presidente de Ceuta, Juan Vivas, que reprochaba este viernes al Gobierno de España que su respuesta a la entrada masiva de personas desde Marruecos ha sido “tardía” e “insuficiente”. “No ha sido la adecuada. Tardía porque se pudo actuar antes, porque había indicios y advertencias de lo que podía ocurrir. Algunas de ellas formuladas por el propio Gobierno de la ciudad y de manera insistente”, aseveró.
Vivas ha cifrado en 60.000 los inmigrantes que han accedido a la ciudad en apenas 24 horas, y para ilustrar la magnitud del episodio, comparaba dicho impacto con la llegada de 34 millones de personas al conjunto de España en apenas un día, lo que, a su juicio, hace “imposible” absorber esa presión migratoria.