Romper el ayuno de forma saludable es clave para comenzar el día con energía y mantener una alimentación equilibrada.
Una de las opciones que destaca el endocrino Francisco Oscar Rosero es un desayuno sencillo, rico en proteínas y fácil de preparar: un par de huevos cocidos acompañados de una porción de queso.
El especialista defiende esta combinación por su capacidad para saciar el apetito y por su aporte nutricional. "Es el mejor desayuno del mundo. Altamente saciante, rico en proteína, con grasas saludables, sin carbohidrato, no eleva la insulina en la mañana. Es una maravilla", señala.
Huevos cocidos y queso para romper el ayuno
Los huevos son una fuente de proteínas de alto valor biológico y aportan nutrientes como vitamina B12 y colina. Por su parte, el queso proporciona proteínas, calcio y grasas, aunque su composición varía según el tipo elegido.
La combinación puede ayudar a prolongar la sensación de saciedad y evitar que el hambre aparezca poco después de desayunar. Además, es una alternativa práctica para quienes necesitan llevarse la primera comida del día al trabajo y no disponen de mucho tiempo para cocinar.
Rosero asegura que este desayuno forma parte de su rutina habitual: "Es mi desayuno la mayor parte de días de la semana (...) Un desayuno fenomenal. De lunes a viernes desayuna esto, lo puedes llevar a la oficina".
Cómo romper el ayuno de forma equilibrada
Aunque la propuesta del especialista encaja dentro de una alimentación saludable, no existe un único desayuno ideal para todo el mundo. Las necesidades nutricionales dependen de factores como la edad, la actividad física, el estado de salud y los objetivos personales.
Para romper el ayuno de forma equilibrada, los huevos cocidos y el queso pueden acompañarse de otros alimentos, como una pieza de fruta, verduras o pan integral, según las necesidades de cada persona. También es importante beber agua y prestar atención a las señales de hambre y saciedad.
Yogur con avena y fresas, un desayuno sano y saciante.
En definitiva, el desayuno que propone Rosero destaca por su sencillez y su contenido en proteínas, aunque la clave está en mantener una dieta variada y adaptada a cada persona. El ayuno no exige una combinación concreta para finalizarlo: lo importante es elegir alimentos nutritivos y sostener hábitos saludables a largo plazo.