Gipuzkoa

El elgoibartarra que ha plasmado con su cámara la espiritualidad del pueblo navajo en el Gran Cañón de Colorado

La serie de imágenes denonimada 'Territorio navajo" ha hecho a Eduardo Arrillaga acreedor a una mencion de honor en los premios Monovisions, concurso de fotografía en blanco y negro en el que participan miles de autores de todo el mundo cada año
La erosión del agua ha dado lugar a sugerentes formas que cautivan a los que tienen la ocasión de transitar entre las paredes de Antelope Canyon. / Eudardo Arrillaga

Una serie fotográfica obtenida en el Gran Cañón del Colorado ha hecho al fotógrafo elgoibartarra Eduardo Arrillaga merecedor de una mención de honor en el concurso internacional de fotografía en blanco y negro Monovisions.

El Cañon del Colorado como escenario

Se trata de un reconocimiento de enorme valor. No en vano, Monovisions un concurso de fotografía de nivel internacional que cuenta con la participación de miles de fotógrafos de todo el mundo.

En esta ocasión, Arrillaga ha abandonado el que es su espacio natural como fotógrafo, el mundo de la fotografía social, en el que las personas y los acontecimientos que configuran la acción humana son los protagonistas, para posar su mirada en el paisaje.

En concreto, ha fotografiado Antelope Canyon, un enclave caracterizado por curiosas estructuras rocosas en las que los juegos de luces y sombras dan rienda suelta a la creatividad fotográfica.

El pueblo navajo ve en Antelope Canyon un lugar de encuentro entre la espiritualidad y la naturaleza que Arrillaga ha buscado reflejar con su cámara. Eduardo Arrillaga

Pueblos originarios

Arrillaga ha tomado parte en el concurso con una colección de fotografías que le han permitido dar forma a una serie que ha bautizado con el nombre de Territorio Navajo, como reconocimiento al pueblo originario de ese territorio.

«La fusión del agua y el viento ha erosionado implacablemente el Territorio Navajo y el resultado es un paisaje de curvas hipnóticas dentro de la reserva india, un desfiladero increíblemente hermoso y sinuoso de roca arenisca esculpida pacientemente durante millones de años», señala al describir el territorio que le sirvió de fuente de inspiración.

Un lugar de comunión espiritual

El fotógrafo elgoibartarra ha tratado de captar con su cámara parte del espíritu con el que el pueblo navajo se relaciona con ese enclave.

Para los navajos, Antelope Canyon es mucho más que un conjunto de formas caprichosas modeladas por las fuerzas de la naturaleza. como indica Arrillaga.

"Según las creencias navajas, Antelope Canyon no fue formado por la erosión, sino por el Pueblo Santo. Ellos creen que el mundo espiritual y el nuestro se cruzan en Antelope Canyon, dando lugar a un espacio que encarna la armonía y la conexión entre el espíritu y la naturaleza".

03/08/2026