Actualizado hace 26 minutos
El Ayuntamiento de Arrasate y el consorcio Gipuzkoako Urak mantienen vigente la recomendación preventiva de no consumir agua del grifo en todo el municipio debido a una incidencia detectada en la red de distribución. El origen del problema se localiza en una avería registrada en el suministro del barrio de Zubillaga, cuyo fallo técnico provocó la infiltración de agua sucia con barro en el sistema general de abastecimiento que da servicio a la localidad. Tras tener conocimiento del suceso, la entidad gestora desplegó de inmediato un dispositivo de urgencia para atajar la avería y acondicionar la infraestructura afectada.
Durante toda la pasada madrugada y lo que va de jornada, los equipos técnicos de Gipuzkoako Urak trabajan en las labores de desinfección y limpieza del depósito central de Arrasate. La previsión oficial señala que, una vez concluidos de forma satisfactoria estos trabajos de adecuación en el depósito, se procederá al reenvío paulatino de caudal limpio hacia la red general. A partir de ese instante, el Ayuntamiento de Arrasate asumirá la ejecución de las tareas de purga y depuración integral de toda la red de suministro municipal.
Agua turbia y de tono marrón
Vecinos de diferentes puntos del municipio han advertido a través de las redes sociales de los cambios en el aspecto del agua. En algunos domicilios, el agua está saliendo turbia y con un tono marrón, debido a la entrada de barro en el sistema de abastecimiento. De momento, la recomendación municipal continúa vigente hasta que concluyan los trabajos y se garantice que el agua es apta para el consumo.
El ayuntamiento de Arrasate continuará dando cuenta sobre la evolución de la situación y actualizará la información cuando se produzcan novedades, y ha expresado su agradecimiento a los vecinos por la comprensión y colaboración mostradas ante esta contingencia.
Análisis e inspecciones de potabilidad
La medida cautelar de no beber agua de la red pública continuará activa de forma indefinida hasta que concluyan por completo las labores operativas de saneamiento. Tras el purgado del sistema, las autoridades sanitarias y técnicas realizarán los análisis e inspecciones de potabilidad correspondientes para certificar la absoluta seguridad e inocuidad del agua antes de reabrir el consumo directo