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Las carnes procesadas forman parte habitual de la alimentación, y el cardiólogo Aurelio Rojas advierte, en un vídeo de Instagram, de sus posibles efectos sobre la salud, destacando la importancia de revisar las etiquetas de estos productos.
El especialista define las carnes procesadas como "uno de los peores alimentos que existen para la salud", debido a su asociación con un mayor riesgo de mortalidad. Esta afirmación pone el foco en la importancia de conocer qué contienen estos alimentos.
Nitratos y nitritos en las carnes procesadas
Uno de los aspectos que señala Rojas es la presencia de nitratos y nitritos, sustancias que se utilizan en determinados productos cárnicos para su conservación y para mantener o desarrollar su color característico. También pueden contribuir a controlar el crecimiento de microorganismos; es decir, para abaratar costes de producción
En el etiquetado alimentario europeo, estos aditivos pueden identificarse mediante los códigos E249, E250, E251 y E252.
Por ello, el cardiólogo recomienda prestar atención a la información que aparece en los envases antes de comprar estos productos.
"Atento a la etiqueta de la carne procesada. Si aparecen los códigos E249 al E252, significa que contienen nitratos o nitritos", advierte.
No obstante, la presencia de estos aditivos no es el único factor que debe tenerse en cuenta. La evidencia científica relaciona el consumo de carne procesada con determinados riesgos para la salud, aunque el riesgo concreto depende de factores como la cantidad consumida y los hábitos de vida de cada persona.
Nutricionistas y organismos de salud coinciden en que el consumo de fiambres debe ser ocasional, y no diario.
Los niños consumen demasiada carne procesada
Otra de las preocupaciones del cardiólogo Aurelio Rojas es el consumo de estos alimentos durante la infancia. Según señala, los niños comen entre el doble y el triple de la cantidad de carne procesada recomendada.
Los productos cárnicos procesados pueden aparecer con frecuencia en desayunos, meriendas, bocadillos y comidas rápidas. Su facilidad de preparación favorece su presencia en la alimentación cotidiana, por lo que resulta importante ofrecer alternativas saludables desde edades tempranas.
Cómo reducir el consumo de carne procesada
Para mejorar la alimentación, una medida práctica es reducir la frecuencia con la que se consumen embutidos, salchichas, beicon y otros productos cárnicos procesados.