El mejor tenista de la historia, Novak Djokovic, sigue empeñado en demostrar que la edad es solo un número.
Sin necesidad de saltar a la pista esta última semana, los movimientos en el ranking ATP han devuelto al serbio al top 5.
Este regreso no es un mero apunte estadístico, sino la confirmación de una longevidad deportiva sin precedentes al alcanzar las 867 semanas entre los cinco mejores jugadores del mundo, consolidando su posición por delante de Roger Federer (859) y Rafael Nadal (837).
Lo que hasta hace poco parecía una quimera —alcanzar la asombrosa barrera de las 900 semanas— se dibuja como un horizonte factible si mantiene su nivel en el tramo final de la temporada. A este registro de permanencia hay que sumar hitos reales e inamovibles, como su récord absoluto de 24 títulos de Grand Slam en categoría individual masculina, sus 40 coronas de Masters 1000 y sus siete triunfos en las ATP Finals.
Una realidad tozuda
A pesar de estos números, la situación deportiva actual es la que es, y para Novak es muy difícil competir contra las dos bestias del tenis contemporáneo.
Jannik Sinner y Carlos Alcaraz arrasan en cada torneo y marcan el ritmo del circuito. El último torneo de Grand Slam conquistado por Djokovic fue el Abierto de Estados Unidos en la temporada 2023. En este 2026, su participación en los torneos principales estuvo marcada por la semifinal alcanzada en Wimbledon, donde fue eliminado por Sinner, repitiendo el resultado obtenido ante el italiano en la misma ronda en 2025.
Con la mira en el US Open
Para hacer frente a la exigencia física, el jugador ha modificado su calendario de torneos. Ha confirmado que no participará en el Masters 1000 de Canadá y mantiene en duda su presencia en el torneo de Cincinnati. La prioridad del serbio se centra en disputar el Abierto de Estados Unidos en el tramo final del verano.
El cuadro del torneo de Nueva York dependerá de su posición en el ranking antes del inicio de la competición. Acceder a los cuatro primeros puestos de la tabla le aseguraría evitar un cruce con Sinner o Alcaraz antes de la ronda de semifinales. Sin embargo, para escalar a la cuarta posición debe recortar una diferencia de 980 puntos con respecto al canadiense Felix Auger-Aliassime, que ocupa actualmente ese lugar.
Aunque en ocasiones haya confesado que el adiós definitivo se acerca inexorablemente, sus ambiciones dictan lo contrario. Su deseo expreso es estirar su carrera hasta los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Es por ello que mantenerse en estas cinco primeras posiciones será clave para el futuro de un hombre que desafía a la lógica en cada encuentro.