Las fake news están a la orden del día en el periodismo deportivo, y las ventanas de fichajes son el momento perfecto para esparcirlas por redes y medios de comunicación. Sin embargo, hasta el momento no se conocían consecuencias tan drásticas como la que acaba de vivir el comunicador turco Burhan Can Terzi, detenido por la policía por "presunta difusión pública de información engañosa".
Lo que sostenía el periodista era que el Galatasaray había alcanzado un acuerdo para fichar a la estrella del Bayern de Múnich, Jamal Musiala. La información fue tajantemente desmentida por el club otomano, que advirtió de que esparcir este tipo de noticias podía perjudicar las operaciones de mercado en las que sí estaban trabajando realmente.
A pesar del comunicado de la entidad de Estambul, Terzi continuó defendiendo la veracidad de su exclusiva y aseguró ser consciente de que el desmentido podía llegar. Su insistencia y su negativa a rectificar llevaron a la Fiscalía General de Bakırköy a abrir una investigación, motivo por el cual el comunicador tuvo que ser trasladado a dependencias policiales para prestar declaración.
La policía lo ha puesto en libertad
Una vez detenido, Terzi reveló que su fuente era Oktay Ercan, un empresario turco que adquirió el club belga KVC Westerlo en 2019. Tras tomarle declaración, el periodista fue puesto en libertad, pero tendrá prohibido abandonar el país hasta que se esclarezcan los hechos.
El centrocampista alemán continúa ejercitándose bajo las órdenes del club bávaro, y no ha salido ninguna otra información que lo relacione con el Galatasaray.
Este hecho marca un antes y un después en la manera de hacer periodismo deportivo, y manda un aviso a aquellos que publican información sin contrastarla como es debido.