La Policía ha detenido en Torrelavega (Cantabria) a un matrimonio de entre 50 y 60 años después de localizar en su domicilio el cadáver del padre de ella, un hombre de 88 años que aparentemente llevaba bastante tiempo fallecido.
El hallazgo se produjo durante la tarde del viernes, después de que una trabajadora del centro de salud Dobra alertase de que el anciano llevaba tiempo sin acudir a sus revisiones médicas. Ante esta situación, agentes de la Policía Local se desplazaron hasta la vivienda de su hija, donde encontraron el cuerpo sin vida en una de las habitaciones.
El concejal de Seguridad Ciudadana de Torrelavega, Pedro Pérez Noriega, explicó que los agentes se encontraron con unas condiciones de habitabilidad especialmente deterioradas.
Agentes de Policía Nacional durante una operación policial en Torrelavega, Cantabria.
Una vivienda en condiciones "deplorables"
Según el responsable municipal, cuando los policías llegaron al domicilio, "casi no se podía abrir la puerta" debido al estado en el que se encontraba la vivienda. El matrimonio, de edades entre 50 y 60 años, residía en unas condiciones que el concejal calificó de "deplorables".
Los agentes locales se personaron en la vivienda de la hija, donde encontraron en una habitación el cadáver del hombre, de 88 años, que aparentemente no presentaba signos de violencia, según ha indicado el edil.
Las circunstancias en las que fue encontrado el cadáver han llevado a los investigadores a contemplar diferentes hipótesis sobre lo ocurrido. Entre ellas se encuentra la posibilidad de que el matrimonio hubiera mantenido el cuerpo en la vivienda con el objetivo de seguir cobrando la pensión del fallecido.
Sin embargo, esta no es la única línea que se contempla. El propio concejal señaló que también se estudia la posibilidad de que los residentes sufran algún tipo de trastorno relacionado con la acumulación de objetos, conocido popularmente como síndrome de Diógenes.