Donostia se ha convertido estos días en el escenario de «Aventura Azul», una bonita iniciativa pionera que acerca los deportes acuáticos y la conciencia ecologista a menores en situación de vulnerabilidad. El proyecto, inspirado en una experiencia francesa con excelentes resultados, combina el ocio con la educación ambiental a través de recogidas de residuos, clases de surf en Sagüés y jornadas de kayak y paddle surf en Ondarreta.
La experiencia que están viviendo los 41 menores ha sido el eje central de la charla que hemos mantenido con Txabi Kurto, coordinador de Surfrider España. El responsable ha enfatizado el valor terapéutico del entorno marino y ha detallado cómo consiguen adaptar todas las actividades acuáticas al amplio rango de edad de los participantes.