La Real Sociedad ha llegado a un punto en el que necesita ganar su próximo partido para alejar fantasmas, para retornar al buen juego y a los buenos resultados. Y, de paso, cortar de raíz el enfado de sus aficionados que, después de aplaudir a rabiar el título de Copa, han visto como su equipo se ha caído en la Liga.
Es muy improbable que la Real pueda llegar a tener problemas en la clasificación con el vagón de abajo, pero sí es cierto que, el hecho de sacar únicamente un punto de nueve en los tres últimos encuentros, no deja en buen lugar al equipo. Más si se tiene en cuenta que los rivales eran de un perfil muy inferior al conjunto txuri urdin.
Este sábado llegará a Anoeta el Betis, un equipo que pelea por meterse en la quinta plaza, algo que tiene muy al alcance de la mano, y que se plantará en Donostia con una dinámica de juego y resultados muy positiva. Sin duda, mucho mejor que la de la Real.
Pero por encima de todo, el equipo de Pellegrino Matarazzo debe volver a esas sensaciones que le permitieron ganar muchos partidos e, incluso, meterse en puestos europeos vía Liga. Ahora, la Europa League ya la tiene en su mano por ganar la Copa, pero no debe terminar el campeonato dejándose ir. Le quedan cuatro partidos para arreglar el desastre de las tres últimas jornadas. Esta es la verdadera necesidad.