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Como es una ciudad italiana de poco más de 83.000 habitantes limítrofe con Suiza, situada a las faldas de los Alpes. Su equipo de fútbol, creado en 1907 y refundado en dos ocasiones, se denomina igual que la ciudad. La historia del Como es discreta a diferencias de otras; su pasado ha transcurrido deambulando sin alardes por las tres primeras categorías del fútbol italiano. Para el Calcio, el Como es verdaderamente un club histórico..., pero de los modestos. Sus palmarés se resume a títulos obtenidos por sus ascensos. Un detalle es que su estadio recibe el nombre de un ilustre remero caído durante la Primera Guerra Mundial en lugar del de una leyenda del fútbol, el Giuseppe Sinigaglia, de apenas 12.000 espectadores. Este club representante de Lombardía descendió en dos ocasiones a la cuarta división, la primera de ellas en la temporada 2008-09. La segunda fue en la 2017-18, y un año más tarde, el club asistía a su tercera campaña en el cuarta escalón de Italia. Cualquier agorero podía anticipar que se avecinaban tiempos oscuros para el Como, un club venido a menos pero cada vez más rodeado de residencias de lujo con vecinos como George Clooney, Sylvester Stallone, Madonna, Donatella Versace, Richard Branson o Sting, para todos los gustos. Paradojas de la vida.
De la quiebra a Europa
Pero al igual que sucede en tantas facetas de la vida, en el fútbol también aparecen los inversores al rescate buscando dar forma a lo que se intuye como un negocio prolífico. Es decir, en 2019 la familia indonesia Hartono adquirió el club a través del conglomerado empresarial Djarum Group por el irrisorio precio de poco más de 200.000 euros. Cabe apuntar que la entidad atravesaba una profunda crisis financiera que en 2016 desembocó en la quiebra, como a tantos otros ha ocurrido en el Calcio, donde la inversión no siempre se mide con cordura. Que se lo pregunten a Nápoles, Fiorentina, Parma, Palermo, Catania o Chievo Verona… El Como era el enésimo caso y, al parecer, un caramelo para inversores.
Cuenta la revista Forbes que los hermanos Hartoro, Robert y Michael, amasan un patrimonio conjunto de 50.000 millones de dólares. La irrupción de estos empresarios cambió la cara el club. En apenas siete años, el Como ha pasado de la cuarta división a protagonizar su primera clasificación para una competición europea, concretamente para la mayor de ellas, la Champions League.
Fábregas, el eje del éxito
2022 fue un año clave en esta escalada radical, principalmente por el fichaje de Cesc Fábregas, el eje del éxito del Como. El club contrató al centrocampista catalán para un último año como jugador. “Estoy de acuerdo con las ambiciones del grupo y creo que esto es solo el comienzo del camino de este club”, declaró. El futbolista recaló en un club que por entonces militaba en la Serie B, pero se vio seducido por la idea de adquirir una mayor dimensión. Por eso, se convirtió también en accionista, al igual que Thierry Henry, ambos excompañeros en el Arsenal. Tras concluir esta primera campaña en el Como y a la vez última como profesional vestido de corto, Fábregas saltó a los banquillos. Fue designado como técnico del Sub’19 y del Primavera –segundo equipo– del Como.
La historia se aceleró en 2023, otro año crucial para comprender la conversión del Como. Fábregas había colgado las botas, se había transformado en accionista, entrenador de categoría de formación y por último, fue nombrado responsable de la primera plantilla tras la destitución de Moreno Longo. “Yo también me sorprendí cuando el domingo 12 de noviembre, a las 15:11 horas, los dueños me llamaron para anunciarme que a partir del miércoles siguiente tendría que dirigir el primer equipo de Como. Estoy aquí para ganar y ofrecer buen fútbol. Quiero un Como que emocione”, proclamó.
Los integrantes del Como celebra la clasificación para la Champions League.
Influenciado por los mejores
Bajo el mando de este constructor del juego nacido en Arenys de Mar, que recibió la influencia de muchos de los mejores técnicos de los últimos tiempos –Luis Aragonés, Guardiola, Mourinho, Del Bosque, Wenger, Conte, Hiddink, Sarri, Mourinho...–, el Como regresó 21 años después a la Serie A. El curso dejó la anécdota de que Fábregas llegó al banquillo sin contar con la licencia UEFA Pro, por lo que ejerció como entrenador asistente a nivel oficial.
Como era lógico, Fábregas dejó de ser interino para ser entrenador oficial en este nuevo desembarco a la máxima división. El equipo inició un fuerte proceso de inversión. De hecho, desde la campaña 2024-25 es el club italiano que más ha gastado en términos absolutos. Ha comprado por un valor de 227 millones de euros y ha ingresado 20 millones en ventas. Si bien, los dirigentes apostaron por un crecimiento orgánico, sin artificios. Se buscó contratar a jugadores que pudieran generar plusvalías en el futuro, sanear las cuentas e invertir en infraestructura. Una visión largoplacista que sin embargo no ha detenido el éxito precoz.
Para el retorno a la Serie A se reclutó a nombres como Pepe Reina, Varane, Sergi Roberto, Belotti, Dele Alli, Nico Paz o Alberto Moreno. El grupo selló la permanencia con holgura, finalizando en la décima posición con 49 puntos. El pasado verano se dio continuidad a la construcción, se incorporó a Morata, Jesús Rodríguez, Perrone, Cutrone, Kühn o Jacobo Ramón, entre otros. A ellos, sus pupilos, Fábregas les aconseja desde su dilatada experiencia en clubes como Arsenal, Barcelona, Chelsea y Mónaco: “En vez de andar en aviones privados, en vez de comprarse carrazos, gastad el dinero en chefs en casa, en coaching mental, en preparación”.
Un entrenador flexible
Fábregas ha ido confeccionando un grupo compacto, unido. “Mi mensaje es este: para ganar hay que correr y defender juntos, quienes vengan a Como deben entenderlo”. No se trata de un técnico impositivo, de ideas fijas y una estructura inamovible. “Cuando pones tu estilo por encima de lo que tienes, estás siendo egoísta”. Esta afirmación muestra la flexibilidad, su capacidad de adaptación a un vestuario. La invasión de las zonas menos pobladas sobre el terreno de juego es otra de sus obsesiones. “Mi fútbol consiste en buscar espacios en los momentos adecuados. La formación puede cambiar incluso tres veces en una misma acción. Creo en la inteligencia del jugador para encontrar espacios”, comenta. Con estos principios ha convertido al Como en la gran revelación del fútbol europeo.
Con la cuarta posición final gracias a sus 71 puntos en la recién concluida temporada, el Como certificó su clasificación a competiciones europeas por primera vez en su historia. Dejó atrás a colosos como el Milan o la Juventus. “Hace cuatro años nos cambiábamos en un bar; hoy estamos en Champions”, celebró Fábregas. “Yo no recuerdo cuántos trofeos he ganado, sino momentos como este. Hay que dar valor a todos los pasos adelante que se dan. Porque se recordará esto”, había manifestado solo días antes.
Se da la ironía de que Fábregas, de 39 años, tuvo que salir en defensa de sus decisiones cuando en Italia era criticado por no apostar por futbolistas locales. De hecho, sin tener en cuenta a jugadores con doble nacionalidad, el técnico solo ha recurrido a tres, entre los que se reparten cinco partidos disputados. “Entre un joven español y un italiano, siempre me quedo con uno vuestro. ¡Pero no tenéis ninguno!”, sentenció.
Ahora su trabajo es reconocido mundialmente. Es uno de los técnicos más deseados del panorama internacional. Ha cambiado la historia del Como tras plasmar un fútbol atrevido, sin complejos, y dotado de técnica y táctica. No en vano, es el segundo equipos más goleador de la Serie A, tras el Inter campeón, y el menor goleado. Pero él se centra en lo suyo, que, de momento, seguirá siendo este club italiano que vive su momento cumbre. “Vosotros sois la razón por la que esto es bonito. Os lo agradeceré el resto de mi vida, porque este es probablemente el mejor grupo que entrenaré en toda mi vida. No me cabe duda de que siempre os recordaré”, se atrevió a decir.