Garlan celebra este año su 40 aniversario consolidada como una de las grandes referencias del sector agrario alavés. La cooperativa, integrada por siete entidades y cerca de 750 explotaciones agrícolas, nació en 1986 para unir fuerzas ante los nuevos retos del campo y, cuatro décadas después, sigue creciendo con la misma filosofía: ofrecer apoyo técnico, comercial y estratégico a los agricultores. Su actividad abarca desde el suministro de semillas, fertilizantes y asesoramiento especializado hasta la comercialización de cereales, legumbres y patata, convirtiéndose en un actor clave dentro de la cadena agroalimentaria. Además, en los últimos años ha reforzado su expansión con nuevas instalaciones, la incorporación de más socios y proyectos de inversión ligados a la innovación y la automatización.
Durante la entrevista en Kale Nagusia , Andrés García destaca el profundo cambio tecnológico que ha vivido la agricultura en estos 40 años. Asegura también que el sector trabaja ya con herramientas de digitalización, inteligencia artificial, selección óptica de cultivos y sistemas que permiten mejorar la productividad y responder a la falta de mano de obra. También puso el foco en uno de los mayores desafíos actuales: el cambio climático. Las altas temperaturas, la irregularidad de las lluvias y el adelanto de las cosechas están obligando a modificar calendarios, cultivos y estrategias de producción. Pese a ello, Garlan afronta el futuro con optimismo, convencida de que la innovación, el modelo cooperativo y la adaptación constante serán las claves para seguir siendo un referente del primer sector en Álava.