Vida y estilo

“Busco la sorpresa, trabajar desde el inconsciente”

Martiño Rivas vuelve a la pequeña pantalla con la serie ‘Ella, maldita alma’ (Telecinco y Movistar), una ficción basada en un relato de su padre, el escritor Manuel Rivas, y donde comparte protagonismo con Maxi Iglesias
La serie está basada en un relato del escritor Manuel Rivas. / Mediaset

Grabada en distintas localizaciones de la provincia de Cádiz, la serie combina melodrama romántico, intriga y drama social en una historia atravesada por pasiones, conflictos, traiciones y secretos. En el centro de la trama se encuentra Fermín (Maxi Iglesias), un joven sacerdote destinado en el pequeño pueblo de La Isleta, cuya vida cambia por completo con la llegada de su primo Isaac (Martiño Rivas) y de Ana (Karina Kolokolchykova), la mujer de este. Lo que comienza como una conexión inesperada entre dos personas ligadas a compromisos que consideran irrenunciables, él con su fe y ella con su matrimonio, acaba convirtiéndose en una pasión tan intensa como imposible.

Martiño Rivas ha compartido reparto con Maxi Iglesias. Mediaset

Isaac cree que al trasladarse a La Isleta ha conseguido dejar atrás una infancia marcada por el autoritarismo de su padre. ¿Hasta qué punto ese pasado sigue condicionando sus decisiones?

Isaac es consciente de que necesita escapar, quitarse de encima esa sombra que parece una camisa de fuerza. Vive constantemente bajo el escrutinio de su padre y es algo que está empezando a afectar a la relación con su pareja. Su padre tampoco acepta a Ana ni la aprueba como nuera. Por eso deciden escapar, con la esperanza de que ambos se sientan a gusto en ese nuevo mundo. En esa huida del pasado y de los problemas que arrastran, tiene la pretensión de empezar de cero sin llevar consigo toda esa carga. Sin embargo, al final la realidad se impone.

Su personaje considera a Fermín mucho más que un primo. ¿Cómo trabajaron Maxi Iglesias y usted esa relación de confianza para que el posible conflicto entre ambos tuviera todavía más fuerza?

Era muy importante que hubiera sintonía entre los personajes, que se permitieran mirarse, sentirse el uno al otro y bromear. Al mismo tiempo, estaban intentando retomar una relación que también se había enfriado, porque llevaban muchos años sin convivir. Era como tener un pie en cada orilla del río. Eso permitía trabajar momentos de mucha complicidad y cercanía junto a otros de redescubrimiento, análisis y observación. Ese caminar hacia delante y hacia atrás, esa pulsión, era también lo interesante de investigar: darles a los personajes la oportunidad de redescubrirse y reformular la relación que tenían, porque no dejaba de ser una relación construida durante la preadolescencia y ahora se reencontraban en una etapa vital diferente.

Ana siente que tiene una deuda impagable con Isaac por todo lo que ha hecho por ella. ¿Cree que una relación puede sostenerse cuando el amor se mezcla con la gratitud?

Creo que las relaciones pueden sostenerse por muchas razones y es muy difícil sintetizarlas. Quizá, con el tiempo, se pueda llegar a hacer esa valoración, pero cuando estás inmerso en una relación y la vives a diario es muy complicado analizarla en frío. Ese puede ser uno de los motivos que sostienen una relación. No sé si es el más saludable, pero existen razones muy numerosas y dispares a las que la gente se agarra para continuar en esa trinchera que es la lucha diaria y para no sentirse sola.

El relato original en el que se basa la serie está escrito por su padre. ¿Qué ha significado para usted participar en la adaptación de una historia creada por él?

Me ha hecho mucha ilusión. Ya se habían adaptado muchas obras de mi padre, tanto para televisión como para cine, pero nunca había tenido la suerte de estar vinculado a ninguna de ellas. Me lo tomé como una oportunidad única y como algo muy bonito. No solo porque considerase que el material era bueno, sino porque poder decir que he participado en algo en lo que también estuvo implicado mi padre es muy especial, tanto a nivel vital como emocional. Genera sentimientos muy poderosos.

La serie combina melodrama romántico, intriga y drama social. Mediaset

Lleva trabajando desde muy joven con personajes de géneros y registros muy distintos. ¿Qué busca ahora en un proyecto?

Lo principal es que esté bien escrito. A partir de ahí, empiezo a valorar otros factores que nunca son determinantes, pero que ahora también forman parte de la ecuación. Como tengo una niña, pienso en las cuestiones organizativas y logísticas. En esta serie, por ejemplo, rodamos en Conil durante cinco meses y pasé muchas horas en el tren. Hice muchos viajes de ida y vuelta para compaginar el trabajo con mi labor como padre. 

Cuando mira al actor que comenzó su carrera hace años y al Martiño de hoy, ¿en qué nota que ha cambiado más su forma de entender la interpretación y de enfrentarse a un personaje? 

Ahora procuro trabajar más desde el inconsciente. Antes me gustaba tenerlo todo muy medido y pautado porque creo que eso me daba cierta seguridad y me hacía sentir más a salvo. Ahora busco la sorpresa y lo impredecible. Intento agarrarme a aquello que no puedo controlar porque creo que de ahí pueden surgir reacciones que contribuyan a que el trabajo sea más espontáneo. 

18/07/2026