Actualizado hace 3 horas
El seguro de hogar como su propio nombre indica, hace que, en línea generales, una vivienda se convierta en un lugar donde sentirse seguro y protegido. Eso sí, al contrario de lo que se pueda llegar a pensar, no siempre es obligatorio contar con uno. La ley, más concretamente el artículo 10 de 'Real Decreto 716/2009, de 24 de abril, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de regulación del mercado hipotecario y otras normas del sistema hipotecario y financiero', establece que el seguro de hogar es obligatorio si se solicita, y se accede, a una hipoteca, que debe contar, como mínimo, con la cobertura de protección contra incendios y daños.
La importancia de que la vivienda sea un espacio donde sentirse seguro y protegido
Eso sí, que sea obligatorio no quiere decir que dicho seguro esté vinculado con ella. O lo que es lo mismo, la contratación del seguro no tiene porqué gestionarse con la misma entidad bancaria con la que se ha tramitado la hipoteca, aunque lo habitual es que ambas caminen de la mano.
Las coberturas más comunes de tener contratado un seguro del hogar incluyen desde responsabilidad civil ante daños a terceros, hasta animales domésticos, contenido del hogar, robos fuera de la vivienda pero cerca de esta, asistencia en el hogar, protección contra desastres naturales y daños a la propiedad. Unas coberturas que varían en función del tipo de póliza, " documento que firman el tomador y la compañía de seguros mediante el que se establecen los términos y condiciones del acuerdo firmado por ambas partes", que se decida contratar.
¿El seguro de hogar cubre la avería eléctrica por caída de rayos?
Pero, ¿qué ocurre si tiene lugar una avería eléctrica por caída de rayos? Teniendo en cuenta que los efectos de las tormentas pueden suponer graves daños eléctricos por caída de rayos en la vivienda, no está de más informarse sobre si el seguro de hogar cubre o no las averías ocasionadas por el mismo. Y es que la caída de rayos, o lo que es lo mismo, una tormenta eléctrica, es junto con la sobrecarga eléctrica, la bajada de tensión, el cortocircuito, el arco voltaico y el suministro eléctrico anormal, una de las principales causas de una avería eléctrica.