Berezilan Euskadi, la asociación que agrupa a centros de iniciativa privada y social en Bizkaia, busca derribar las barreras que dificultan la inclusión laboral de personas con discapacidad en el tejido empresarial ordinario. Su presidente, Javier Larrañaga, ha subrayado en Las mañanas de Onda Vasca que estas entidades son "una actividad económica real" y no una fórmula asistencial, ofreciendo servicios profesionales en sectores tan diversos como el eléctrico, la automoción o la aeronáutica. El objetivo es demostrar que la inclusión es viable en casi cualquier actividad, ya que, según Larrañaga, "seguro que encontramos alguna persona con discapacidad para lo que la empresa necesite". La asociación actúa así como un puente para que las empresas cumplan con la cuota legal del 2%, superando los prejuicios que a menudo relegan a estos perfiles al final de las listas de selección.
Larrañaga ha sido vehemente a la hora de calificar de "aberración" la existencia de una doble escala salarial. Y es que, actualmente, el sueldo de un trabajador puede variar significativamente no por su capacidad, sino por la naturaleza de su empleador: quienes trabajan en entidades de iniciativa social perciben salarios diferentes a quienes lo hacen en entidades de iniciativa empresarial, que se rigen por el convenio del sector. "No es razonable que cuando tenemos a una persona haciendo un trabajo se le pueda pagar distinto solo por la condición del empleador", lamenta Larrañaga, quien critica que esta lógica sea "inaudita" y carezca de sentido profesional.
A esta problemática se suma la inquietud por la nueva Ley Integral de Impulso a la Economía Social, la cual, paradójicamente, deja fuera a las entidades que abonan salarios más altos conforme al sector de actividad. Larrañaga advierte que esta normativa excluye aproximadamente a la mitad de las 122.000 personas con discapacidad que trabajan en España dentro de estas iniciativas. Ante este escenario, Berezilan insiste en que la ley debería centrarse en las personas y no en las características de la entidad contratante. En última instancia, la asociación defiende que el trabajo debe presentarse con rigor y sin apelar a la caridad pues, como recalca su presidente, ofrecen un servicio profesional basado en la eficiencia y la especialización técnica.