Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha pedido ser absuelta de cara a su juicio, ya que asegura que "en ningún momento actuó con ánimo de enriquecerse" y que "no se apropió" del 'software' de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Así lo ha expuesto en su escrito de defensa, en el que añade que tampoco "destinó a usos privados" el 'software' de la UCM, como sostiene la acusación popular liderada por Hazte Oír.
Se enfrenta a 13 años de prisión
Gómez se enfrenta a un juicio con jurado popular por presuntos delitos de malversación y de tráfico de influencias, por los que Hazte Oír reclama 13 años de prisión para ella, después de que el juez Juan Carlos Peinado acordara sentarla en el banquillo junto a su asistente, Cristina Álvarez, al terminar la investigación.
La esposa del presidente señala que el dominio de la cátedra, "sufragado con fondos personales", fue "un mero instrumento técnico de acceso web, creado en el contexto de las indicaciones" de la UCM.
Y asevera que la Universidad "no ofrecía un cauce operativo para registrar el dominio y la plataforma tecnológica no estaba finalizada para completar su registro", por lo que su actuación como codirectora de cátedra "fue funcional y provisional, con ánimo de impedir que terceras personas pudieran hacerse con el dominio y utilizarlo hasta que el proyecto estuviera finalizado y pudiera registrarse a nombre de la UCM".
Relación con la UCM
Por otro lado, Gómez argumenta que llevaba colaborando con la UCM "mucho antes de que su marido accediera a la presidencia del Gobierno", concretamente desde 2012.
La defensa de Gómez precisa que "en ningún caso se exige titulación universitaria superior para dirigir las cátedras extraordinarias ni para impartir docencia en los títulos propios, pues no son títulos oficiales".
Asimismo, la esposa de Sánchez asegura que "no influyó ni ejerció presión moral" en el rector de la UCM, Joaquín Goyache, ni en el que fue vicerrector Juan Carlos Doadrio, "ni en cualquier otra autoridad o funcionario aprovechándose de su vínculo matrimonial para conseguir la creación de la Cátedra extraordinaria que dirigió".
El papel de su asistente
Sobre su asistente personal, Cristina Álvarez, también acusada en esta causa, Gómez indica que "le proporciona la ayuda necesaria para coordinar, organizar y gestionar todas sus funciones, no sólo institucionales, sino también familiares, privadas y profesionales".
Gómez recalca que "como todas las esposas de los presidentes del Gobierno" de la democracia española, "realiza de forma gratuita funciones institucionales en el ámbito nacional e internacional en apoyo a la presidencia del Gobierno".
Y que por ello "ha sido costumbre que las cónyuges del presidente necesariamente cuenten con personal de apoyo de carácter eventual" para que ejerzan "apoyo en todas las actividades que han sido tradicionalmente realizadas" por ellas, indica, "tanto de carácter institucional, como de naturaleza privada o profesional".
Por tanto, defiende que Álvarez, para quien la acusación popular pide seis años de cárcel por presunta malversación, "no ha desatendido sus funciones como asistente de la esposa del presidente del Gobierno por auxiliarla en diversas cuestiones relacionadas con la Cátedra extraordinaria".