Actualizado hace 10 minutos
Las fiestas de Santiago de Ermua han concluido con un balance general positivo y sin incidencias de especial gravedad, según la valoración realizada por el Ayuntamiento. Fuentes municipales agradecieron el comportamiento “cívico y mayoritariamente respetuoso” de la ciudadanía durante los días festivos y destacó la labor desarrollada por la Policía Local, cuya presencia permanente y rápida capacidad de respuesta contribuyeron a garantizar la seguridad y evitar que los incidentes registrados fueran a más.
Desde el área de Seguridad Ciudadana se consideró que las jornadas festivas transcurrieron “relativamente tranquilas, salvo cuestiones puntuales”. Las actividades programadas pudieron celebrarse con normalidad y la climatología tampoco condicionó el desarrollo de los actos previstos. En cuanto a las incidencias, durante el txupinazo y la madrugada del día 24 se registraron cuatro agresiones de baja intensidad, consistentes principalmente en forcejeos y golpes, cuyos participantes fueron identificados por la Policía Local. Esa misma noche también se produjo una detención por un presunto caso de violencia de género.
La madrugada del día 25 se saldó con otras dos detenciones. Una de ellas estuvo relacionada igualmente con un caso de violencia de género, mientras que la otra correspondió a una persona acusada de causar daños en la vía pública tras romper los retrovisores de siete vehículos estacionados. La identificación fue posible gracias a las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia. Además, esa noche se denunciaron robos en otros ocho vehículos, después de que los autores fracturaran las ventanillas para acceder a su interior. La investigación continúa abierta. Por su parte, durante la madrugada del día 26, dos menores agredieron presuntamente a una persona jubilada tras una discusión ocurrida al término de las vaquillas. Ambos fueron identificados posteriormente mediante las cámaras de seguridad.
Seguridad
Pese a estos episodios, el Ayuntamiento de Ermua realizó una valoración satisfactoria del desarrollo de las fiestas y pone en valor el comportamiento general de vecinos y visitantes, así como el trabajo coordinado de los servicios de seguridad para que los Santiagos se desarrollaran con normalidad y en un ambiente seguro para la ciudadanía.