El anuncio ayer por parte de la Real Sociedad de la no continuidad la próxima temporada de Aritz Elustondo en la plantilla no ha dejado indiferente a nadie que siga el devenir del equipo txuri urdin. Aritz, que ha disputado once temporadas en el primer equipo, ha sido los últimos años segundo capitán tras Mikel Oyarzabal y uno de los grandes referentes en el vestuario.
De esta forma, su marcha dejará un hueco importante en el equipo, más en el aspecto emocional que en el deportivo porque últimamente jugaba menos y su papel era el de suplente. Eso sí, hablamos de un futbolista polivalente que tanto podía actuar de central como de lateral derecho y que, en más de una ocasión, salvó a la Real de un contratiempo.
Lo cierto es que su presencia como animador en el ayuntamiento donostiarra tras la consecución de la Copa del Rey de este curso ya aventuraba, precisamente cuando Oyarzabal le presentó a él, que sus días en el club tocaban a su fin. Con lagrimas en los ojos, se pudo intuir que Aritz no seguiría en la Real.
Su palmarés ahí queda. Dos veces campeón de Copa, más de 300 partidos con su club de toda la vida y once temporadas en el primer nivel. No es fácil presentar una tarjeta de visita como la de Elustondo que deberá atisbar nuevos destinos para seguir cumpliendo con lo que más le gusta, que es jugar al fútbol. Se va un jugador de equipo, de cantera y que ha sabido llevar con orgullo los valores de una forma de vivir el fútbol.