Araba

Arabako Txakolina roza la excelencia

El descorche de la nueva añada se da un baño de masas en Amurrio, con la degustación de más de 8.500 botellas
En imágenes: Brindis en Amurrio por el Txakoli Eguna
En imágenes: Brindis en Amurrio por el Txakoli Eguna

Actualizado hace 6 minutos

Paella, talos, gildas, sardinas, queso Idiazabal, champiñones, txistorra, morcilla, jamón ibérico… y hasta ostras. Esa ha sido la magna oferta gastronómica que ha acompañado al descorche oficial de la nueva añada de Arabako Txakolina, este domingo en el parque Juan Urrutia de Amurrio, a donde se han dirigido cientos de personas a disfrutar de la vigésimo séptima edición de una cita ya marcada en rojo en el calendario de toda la comarca de Aiaraldea.

“Creo que es la primera vez que se agotan las copas de vidrio antes de las dos del mediodía, y eso que hemos traído unas 3.000. Vamos a tener que empezar con los vasos de plástico reciclables, aunque no nos guste. Con el clima que hizo el sábado, no esperábamos este calor ni tantísima gente. Por cómo va la cosa, podemos hablar de un aumento del consumo en esta jornada del 7%, como poco”, calculaba un abrumado y agradecido gerente de la Denominación de Origen Arabako Txakolina, Joxean Merino, tomando como referencia los 30.000 tickets y en torno a 8.000 botellas degustadas en 2025.

Para Paz Verástegui, al frente del stand del txakoli Txikubin de la Torre de Murga en Ayala, el dato no solo significaba cantidad sino un aumento de la calidad de la propia clientela. “Está claro que ha aumentado la asistencia, pero también que quien viene sabe valorar lo que degusta: ¡el vino en cristal, por favor!”, imploró.

6 bodegas

De Okondo también llegó la txakolinería Astobiza; de Laudio, la de Garate; mientras que del municipio anfitrión se contó con las marcas Xarmant y Eukeni de la bodega Artomaña, y con los siempre especiales caldos de Bat Gara de Lezama, pues es la única de la DO que no comercializa vino de año. Sus propietarios no daban abasto atendiendo al sediento gentío, dadas las altas temperaturas, aunque en todos era visible el cierto alivio que ha supuesto el aumento de producción.

Y es que la vendimia de 2025 permitió recoger 441.696 kilos de uva, un 22% más que en la campaña anterior, que se han convertido en 281.620 litros de txakoli, equivalentes a cerca de 376.000 botellas, frenando la tendencia de descenso registrada durante los dos últimos ejercicios. Pese a ello, Arabako Txakolina -con 100 hectáreas de viñedo, 38 productores y 7 bodegas- aún está lejos de alcanzar ese techo óptimo de producción del millón de botellas anuales.

No obstante, de cara a la vendimia de 2026, la evolución del viñedo presenta perspectivas favorables, lo que permite afrontar la nueva campaña con prudencia, pero también con confianza en la capacidad del sector para seguir avanzando en calidad, prestigio y presencia en los mercados.

Cantidades a parte, ya que en ello la meteorología y el cambio climático marcan las reglas del juego y poco más se puede hacer que intentar adaptarse, al sector txakolinero no le queda otra que seguir apostando por la innovación y la calidad, y echar el resto en la fase de elaboración para que los caldos resulten excelsos, diferenciadores, y de prestigio reconocido a nivel internacional. Algo que esta añada se ha vuelto a conseguir.

“La calidad obtenida ha sido calificada como Muy Buena, quedando muy cerca de alcanzar la máxima categoría de Excelente, y confirmando el alto nivel alcanzado por las bodegas y productores de la denominación”, subrayó Merino, también orgulloso del comportamiento del mercado.

Y es que actualmente, alrededor del 30% de la producción de Arabako Txakolina se destina a mercados internacionales, llegando a países como Estados Unidos, Finlandia, México, Japón, Canadá, Reino Unido o Alemania. El resto se comercializa principalmente en Euskadi y en otros mercados del Estado, donde la presencia y el reconocimiento de esta denominación continúan creciendo.

Embajadores de lujo

De aquí que Arabako Txakolina se haya decantado por escoger para esta nueva añada a dos embajadores de lujo: el chef con estrella Michelin, Alberto Molinero, y el Mejor Sumiller de Euskadi en 2024 y 2025, Jorge Rodríguez, ambos vinculados al Grupo La Roca, por su labor de difusión y puesta en valor de este vino en el ámbito gastronómico. “Sin los chefs y sumilleres nuestra visibilidad será nula, son ellos los que hacen esa pedagogía impagable con el consumidor final”, les reconoció el presidente de Arabako Txakolina y de la Ruta del Txakoli de Aiaraldea, Luis Mariano Álava, antes de entregarles ese ya famoso grabado con la historia del txakoli alavés, obra de la ilustradora Raisa Álava, y que la joven Itxaso de Aiara Dantza Taldea les bailase el aurresku de honor.

Su presencia en el acto se hizo esperar (el paso de una carrera ciclista, les retuvo más de lo que esperaban en su viaje por carretera para llegar a Amurrio), atrasando media hora el lanzamiento del txupinazo, previsto para las 12. No obstante, estuvieron a la altura del cargo y si Molinero calificó al txakoli alavés como “bebida icónica que representa los valores de nuestro restaurante: territorio, calidad y cercanía”, Rodríguez se mostró visiblemente emocionado, asegurando que “para mi es un orgullo representar a este producto, y a las personas que hay detrás, porque sin el sector primario la hostelería no existiría. Ante una mesa transmitimos historia y sabiduría, en este caso la del Txakoli de Álava, y detrás de cada botella hay una”, subrayó, arrancando el aplauso de todos los presentes.

En su mayoría, representantes políticos de toda la comarca ayalesa, tales como el presidente de la Cuadrilla de Aiaraldea, Íñigo Pinedo, o los alcaldes de Amurrio, Ayala, Okondo y Laudio. También concejales de Artziniega y presidentes de concejos como el de Saratxo, o la presidenta de Juntas Generales de Álava, Irma Basterra, aunque quienes tuvieron turno de palabra fueron la diputada de Agricultura, Noemi Agirre, que transmitió el “orgullo” que tiene la Diputación Foral de Álava por “la riqueza y diversidad de productos del territorio”, a los que instó a defender los 365 días del año; así como la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo.

Ésta destacó el papel estratégico de Arabako Txakolina como motor económico, turístico y cultural de Álava y también de Euskadi, subrayando que “el txakoli alavés es mucho más que un vino. Es identidad, es paisaje, es cultura, es actividad económica y es una herramienta para mantener vivo nuestro medio rural. Por eso seguiremos acompañando al sector en sus retos de competitividad, sostenibilidad y adaptación al cambio climático”, apostilló, no sin antes instar a la sociedad “a llenar la nevera de producto kilómetro 0, no solo acudiendo el día de la fiesta”, incidió.

Para ello el Txakolin Eguna de ayer en Amurrio también contó con un mercado paralelo, en el paseo del Guk, donde se dieron cita 30 baserritarras y artesanos. Asimismo, esta XXVII edición ha contado con la animación musical del grupo local Errekada y una romería con Oxabi, además de una Jam Session con la que se dio a conocer la nueva asociación de músicos local Amurrioko Musikazale Elkartea. Entre todos lograron que -como pidió el presidente de los txakolineros ayaleses, Luis Mariano Álava- "la crisis del sector primario no eclipse la fiesta".

2026-06-08T06:24:34+02:00
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