"Trabajo de cajera y me encanta". Con esta frase, Aroa Alonso ha resumido en TikTok cómo es su experiencia laboral y cuestionando una idea muy extendida: que alcanzar una carrera universitaria, aprobar una oposición o conseguir un empleo considerado "mejor" es necesariamente sinónimo de éxito.
La joven ha explicado cómo llegó a trabajar como dependienta después de prepararse para una oposición en Justicia, aprobarla y entrar en una bolsa de empleo pública. Sin embargo, la falta de oportunidades y la espera de una llamada terminaron afectando a su estado de ánimo.
"Estoy segura de que mucha gente no está preparada para esta conversación", comienza diciendo en su publicación, en la que reflexiona sobre la presión por encontrar una vocación, estudiar una carrera y alcanzar determinados objetivos profesionales.
"No tenía una vocación"
Aroa asegura que desde pequeña nunca tuvo claro a qué quería dedicarse. Mientras algunos niños dicen desde muy jóvenes que quieren ser médicos, profesores, policías o cualquier otra profesión, ella no sentía esa misma certeza.
"Desde pequeña sabía que no tenía una vocación como otra gente", explica.
Con el paso de los años, decidió buscar un camino profesional que le permitiera sentirse realizada y evitar lo que ella misma describe como una sensación de fracaso.
"Hoy en día, si no tienes estudios o una carrera, eres una conformista", afirma, reproduciendo la presión social que, según cuenta, había interiorizado.
Fue entonces cuando decidió prepararse para una oposición en Justicia. Consiguió aprobar y pasó a formar parte de una bolsa de empleo, pero la oportunidad laboral que esperaba no llegaba.
Aprobar la oposición y no encontrar trabajo
Después de todo el esfuerzo realizado, Aroa se encontró con una situación inesperada: había aprobado la oposición, pero seguía sin recibir una llamada para incorporarse a un puesto.
La espera terminó afectando a su ánimo.En ese momento apareció una alternativa de la mano de una amiga, que le propuso enviar su currículum a la tienda en la que ella trabajaba mientras esperaba una oportunidad en la Administración.
La joven fue seleccionada para trabajar como dependienta y ese cambio acabó transformando por completo su percepción sobre el trabajo.
"Pasé de estar súper deprimida, porque aunque me había preparado no era algo que me llenara, a ser lo feliz que soy hoy", cuenta.
“Yo me planteo: ¿Sería igual de feliz si me hubiera sacado las oposiciones? Lejos de mi casa, de mi familia, mis amigas… ¿Tendría mejor sueldo? Sí, pero… ¿A qué precio?”.
Uno de los aspectos que más destaca Aroa de su actual empleo no es el salario ni las posibilidades de promoción, sino el ambiente laboral y la relación con sus compañeras.
"Parece fuerte, pero es la realidad: de repente, entro a trabajar en una empresa en la que nada más entrar por la puerta tienes como mínimo a dos compañeras dándote un abrazo", relata. Un detalle con mucho más peso del que podría parecer. "Parece una tontería, pero no es común; que te sientas tan arropada en un entorno en el que pasas más tiempo que en tu propia casa es súper importante", explica.
Su experiencia arroja luz sobrealgo que se repite constantemente en el mercado laboral: el bienestar de un trabajador no depende únicamente del sueldo o del puesto que ocupa. El ambiente, los horarios, la relación con los compañeros, la estabilidad y la conciliación también pueden determinar la satisfacción profesional.
"¿Tendría mejor sueldo? Sí, pero... ¿a qué precio?"
La experiencia ha llevado a Aroa a plantearse cómo habría sido su vida si hubiese continuado esperando una plaza en la Administración.
"Yo me planteo: ¿Sería igual de feliz si me hubiera sacado las oposiciones? Lejos de mi casa, de mi familia, mis amigas... ¿Tendría mejor sueldo? Sí, pero... ¿a qué precio?", reflexiona. Así, la creadora de contenido observa una realidad: un empleo con mejores condiciones sobre el papel no tiene por qué ser el que mejor encaje con la vida de una persona.
La joven insiste en que no pretende desmerecer ambas profesiones. "No quiero decir que ser cajera sea mejor que ser funcionaria", aclara. Su objetivo, explica, es cuestionar la presión por alcanzar determinados modelos de éxito profesional.
"Aquello que idealizamos no tiene por qué ser lo que nos hace felices", sentencia.
Cuando el éxito profesional no coincide con la felicidad
El vídeo de Aroa ha generado numerosas reacciones en TikTok, especialmente entre usuarios que comparten su idea de que un buen entorno laboral puede ser tan importante como el salario o la categoría profesional.
Una de las respuestas resume así el sentimiento de muchos usuarios: "Eres la envidia de muchísima gente. Adorar tu trabajo. Disfrutar y ser feliz haciendo qué... da igual. Eres feliz, punto". Otra persona añadía: "No hay trabajos fracasados. A veces el universo sabe mejor que nosotros lo que necesitamos".