Actualizado hace 9 minutos
En vísperas del Día de la Diáspora Vasca que se celebrará este martes en Donibane Lohizune con el lehendakari José Antonio Agirre como principal protagonista, este lunes el reconocimiento estelar ha recaído en el que fue su sucesor tras su muerte en 1960, Jesús María de Leizaola, al que el actual lehendakari Iñigo Pradales ha homenajeado en Donostia con motivo del 130 aniversario de su nacimiento. “Transmitieron el testigo de la democracia, la justicia social, el autogobierno y la libertad del pueblo vasco”, ha señalado el jefe del Ejecutivo vasco recordando que ellos fueron los “custodios contra viento y marea del autogobierno vasco” y que la “legitimidad de la nueva situación en Euskadi no es fruto del orden constituido en la transición española, sino que hunde sus raíces en la legitimidad histórica que los lehendakaris Agirre y Leizaola custodiaron".
Exilio
El homenaje a Leizaola tuvo lugar en la plaza de Euskadi de Donostia junto a la escultura en recuerda del que fuera lehendakari en el exilio entre 1960 y 1979. Fue parlamentario en las Cortes por el PNV durante la Segunda República y, tras la Guerra Civil, miembro del Gobierno Vasco en el exilio de José Antonio Agirre, a quien sucedió tras su fallecimiento.
El acto ha arrancado pasado el mediodía con la proyección de un vídeo conmemorativo y la intervención de un nieto de Leizaola, tras la que ha tomado la palabra Imanol Pradales, quien ha glosado la figura del homenajeado, de quien ha dicho que fue "plenamente consciente de su misión histórica" de "resistir" en el exilio y de "mantener viva la llama de la legitimidad democrática del Gobierno, porque representaba la voluntad popular y de autogobierno del pueblo vasco".
“ La nueva situación en Euskadi es fruto de la legitimidad histórica de Agirre y Leizaola ”
Imanol Pradales - Lehendakari
En esta línea, Pradales ha hecho un llamamiento a los ciudadanos a portar ahora "con dignidad su testigo y trabajar la libertad responsable, la cultura democrática y la justicia social", para construir una nueva Euskadi y defender su "identidad". Además, ha destacado que supo “resistir y mantener viva la llama de la legitimidad democrática del Gobierno Vasco y del autogobierno”, por lo que ha apelado a la responsabilidad de las generaciones actuales para "recoger ese legado, defender la identidad vasca y seguir construyendo Euskadi desde la libertad responsable, la cultura democrática y la justicia social".
También ha subrayado el espíritu humanista que imprimió a su mandato, su compromiso con la democracia y los derechos humanos y "su aportación a la institucionalización, la construcción y el progreso del pueblo vasco desde el ámbito político, cultural y diplomático". Durante la Guerra Civil Leizaola evitó las represalias contra presos del bando nacional y organizó la evacuación de Donostia y Bilbao, mientras que, ya fuera de Euskadi, "ayudó a las personas refugiadas y plantó cara al nazismo".
Contra ETA
Otra de sus tareas fue la diplomacia internacional, incluida la vaticana, para evitar las ejecuciones en el Juicio de Burgos. Pradales ha destacado que también "se opuso con firmeza a la violencia de ETA", que en 1976 le envió una carta acusándole de “cobarde y traidor”, y convirtiéndole en futuro objetivo de sus acciones armadas. "Leizaola no se amedrentó ante la amenaza de ETA o de la dictadura franquista y siguió defendiendo día a día la legitimidad del Gobierno Vasco en el exilio hasta el último día", ha recalcado Pradales recordando que su mandato en el exilio se prolongó durante 42 años: “¿Hay mayor prueba de amor, defensa y entrega a un país?", ha concluido.
Leizaola fue una figura clave en la historia política e institucional vasca del siglo XX. Abogado, intelectual y hombre de "una profunda vocación de servicio", desarrolló una intensa labor como consejero de Justicia y Cultura durante la Guerra Civil, donde destacó por su defensa de las garantías procesales y la dignidad de las personas detenidas, así como por el impulso de la Universidad pública vasca."Su grandeza se forja y multiplica en la adversidad. Es ejemplo, con décadas de antelación, de lo que hoy conocemos como 'resiliencia'", ha destacado. "Era plenamente consciente de su misión histórica.
“ Era consciente de su misión histórica. Resistir, porque representaba la voluntad popular y de autogobierno del Pueblo Vasco ”
Imanol Pradales - Lehendakari
En el acto, con una ofrenda floral en presencia de allegados de Leizaola, han participado también los lehendakaris Iñigo Urkullu y Juan José Ibarretxe, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejería, la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, el presidente de las Juntas Generales de Gipuzkoa y Xabier Ezeizabarrena, y consejeros del Gobierno Vasco. También han asistido una amplia representación del PNV con el presidente del EBB, Aitor Esteban, a la cabeza, y representantes de otras formaciones como Maddalen Iriarte, Juan Karlos Izagirre o Eba Blanco (EH Bildu), o Muriel Larrea (PP), que han arropado a los familiares del lehendakari Leizaola. También ha intervenido en el acto el nieto de Leizaola, que ha agradecido a las instituciones la "constancia" con la que mantienen viva la memoria de su abuelo, del que ha destacado su "humildad y humanidad" y su defensa de la "causa vasca".
La conmemoración forma parte del programa de actos organizados con motivo del 90 aniversario del primer Gobierno Vasco, poniendo en valor la trayectoria de Leizaola y su contribución a la continuidad institucional de Euskadi durante el exilio.