En verano, es normal que en las casas, debido al calor, los insectos hagan acto de presencia debido a las altas temperaturas. Uno de los que más molestias y rechazo causan son, sin duda alguna, las cucarachas. A pesar de que pueden ser una pesadilla si no se está a tiempo, creadoras de contenido como ‘La Ordenatriz’ tienen trucos eficaces para poner punto y final a esta situación.
El laurel fresco: un repelente infalible
Uno de los métodos que explica esta influencer es usar laurel fresco para repeler a las cucarachas. Aunque puede funcionar a las mil maravillas, es importante recordar que la paciencia es fundamental para tener éxito.
Por lo tanto, es necesario dejar actuar las hojas durante tres o cuatro días seguidos para empezar a notar que los insectos abandonan el lugar y desaparecen de nuestro entorno. Solo así podremos aprovecharnos de su efecto disuasorio.
Zonas estratégicas para aplicar el método
En palabras de ‘La Ordenatriz’, este remedio casero se puede poner en marcha colocando ramas al azar por todas las habitaciones de la casa. Para ello, hay que colocar hojas de laurel fresco en puntos comunes y accesos diferentes del hogar.
Algunos de ellos son los desagües del baño, los cuartos de basura en los edificios, y las rejillas de los garajes. En el interior de la vivienda, los muebles bajos de la cocina o las zonas oscuras debajo de los electrodomésticos son otros lugares a tener en cuenta.
Gracias al intenso aroma natural que tiene el laurel fresco, y sabiendo que las cucarachas tienen un sistema olfativo muy sensible, el resultado está asegurado: no tardaran mucho en abandonar el hogar.
Imagen de una cucaracha
El momento ideal para su renovación
Como es de imaginar, conforme pasa el tiempo, el laurel va perdiendo sus propiedades repelentes. Por esta precisa razón, es aconsejable sustituirlo cada seis meses aproximadamente para que mantenga su eficacia.
Sin embargo, cabe destacar que hay un momento en donde es más necesario que nunca: el inicio del calor. Cuando las temperaturas suben, la actividad y las cucarachas llegan a su punto máximo, por lo que hay que colocar hojas nuevas.
Para conseguir este repelente, se puede comprar en fruterías, floristerías y viveros. Además, en muchas zonas crece abundantemente en estado natural, y también puede obtenerse en épocas de poda, cuando los jardineros cortan estos arbustos.
Una cucaracha busca alimento en un cepillo de dientes.
Otros trucos para repeler cucarachas de forma segura
Dejando al lado el laurel, hay otros trucos caseros muy buenos para combatir las cucarachas sin recurrir a productos químicos agresivos. Uno de ellos es la mezcla de bicarbonato de sodio y azúcar por igual, para que sirva de cebo: al ingerirlo, la mezcla resulta letal para estos bichos.
Otro recurso muy práctico se basa en usar tierra de diatomeas. Consiste en un polvo blanco compuesto de algas fosilizadas que ayuda a deshidratar a los insectos al entrar en contacto con su exoesqueleto. Basta con espolvorearlo por grietas, zócalos o rincones oscuros.
Por último, nada como sellar cualquier pequeña grieta en las paredes con masilla y no dejar restos de comida o agua estancada por la noche, para que estos a no accedan a la casa de ninguna manera.