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Vida y estilo

5 cambios que necesita tu rutina de belleza cuando llega septiembre

Después de las vacaciones, la piel y el cabello pueden necesitar algunos ajustes para recuperar el equilibrio y afrontar el cambio de estación
Chica realiza su rutina de belleza frente al espejo.
Chica realiza su rutina de belleza frente al espejo. / Magnific

Actualizado hace 26 minutos

Septiembre marca el regreso a los horarios habituales, pero también supone una transición para la piel y el cabello. Después de semanas de exposición al sol, agua salada, cloro, calor y cambios de rutina, es posible que aparezcan sequedad, sensibilidad, pérdida de luminosidad o cabello más áspero. Con el cambio de estación a la vuelta de la esquina, no se trata de sustituir todos los cosméticos, sino de adaptar algunos cuidados a las nuevas necesidades.

1. Recupera una hidratación más completa

Durante el verano, el calor y la exposición ambiental pueden favorecer la pérdida de agua de la piel. Aunque no siempre se perciba como una sequedad evidente, puede aparecer tirantez, descamación o una textura más irregular.

En septiembre conviene prestar más atención a la hidratación y elegir productos que ayuden a mantener la barrera cutánea. Ingredientes como el ácido hialurónico, la glicerina o las ceramidas pueden ser buenos aliados, especialmente si la piel se nota más seca o sensible de lo habitual.

La hidratación no implica utilizar productos muy pesados. La textura debe adaptarse al tipo de piel y a las condiciones ambientales.

Chica se mira al espejo mientras se aplica crema hidratante.

Chica se mira al espejo mientras se aplica crema hidratante. Magnific

2. No abandones el protector solar

Que termine el verano no significa que haya que guardar el protector solar. La radiación ultravioleta sigue estando presente y la fotoprotección continúa siendo importante durante todo el año, especialmente si se pasa tiempo al aire libre.

Además, después de las semanas de mayor exposición solar es especialmente importante mantener este hábito para evitar que las manchas se intensifiquen y proteger la piel frente al daño acumulativo.

Por tanto, el protector solar debería seguir siendo el último paso de la rutina facial de mañana, independientemente de que ya no haga tanto calor.

3. Revisa los activos que utilizas

Septiembre puede ser un buen momento para revisar la rutina y preguntarse si realmente se necesitan todos los productos que se han utilizado durante el verano. Si la piel está sensibilizada, irritada o descamada, introducir de golpe varios activos puede resultar contraproducente.

Los exfoliantes, ácidos o retinoides requieren una incorporación progresiva y deben utilizarse teniendo en cuenta la tolerancia individual. Si se han dejado de utilizar durante el verano, no es necesario volver inmediatamente a la misma frecuencia de antes.

La prioridad debe ser recuperar primero una piel equilibrada y estable. Después se pueden introducir de nuevo determinados activos de manera gradual.

Mujer aplica una pequeña cantidad de cosmético en la mano con ayuda de un gotero.

Mujer aplica una pequeña cantidad de cosmético en la mano con ayuda de un gotero. Magnific

4. Presta más atención al cuero cabelludo

El cabello suele llevarse buena parte de las consecuencias del verano. Sol, sal, cloro, lavados frecuentes y calor pueden dejar las puntas más secas y la fibra capilar más áspera.

Pero no solo hay que mirar la longitud del pelo. El cuero cabelludo también puede verse afectado por el sudor, los productos utilizados durante las vacaciones y los cambios en la frecuencia de lavado.

En septiembre conviene revisar si las raíces están más grasas, si existe sensación de tirantez o si aparece picor. Utilizar un champú adecuado al cuero cabelludo y aplicar acondicionador o mascarilla principalmente de medios a puntas puede ayudar a recuperar el equilibrio.

5. Recupera una rutina constante

Durante las vacaciones es habitual alterar horarios, dormir menos, maquillarse de forma diferente o reducir algunos pasos de la rutina. Volver a septiembre puede ser una buena oportunidad para recuperar la constancia, más que para incorporar una larga lista de productos nuevos.

Una rutina sencilla y mantenida en el tiempo suele ser más útil que acumular cosméticos que después apenas se utilizan. Limpieza adecuada, hidratación y protección solar pueden constituir la base, mientras que otros productos se incorporan según las necesidades concretas de cada piel.

También es un buen momento para revisar el neceser: comprobar el estado de los cosméticos, limpiar brochas y desechar aquellos productos que hayan cambiado de olor, textura o aspecto.

Lavar la cara.

Lavar la cara. Magnific

Septiembre no exige empezar de cero

El cambio de estación no obliga a cambiar toda la rutina de belleza. De hecho, hacer demasiados cambios al mismo tiempo puede dificultar saber qué producto funciona y cuál está causando una posible reacción.

Lo más recomendable es observar cómo se encuentra la piel y el cabello después del verano y adaptar los cuidados progresivamente. Si aparecen irritación persistente, cambios importantes en la piel o problemas del cuero cabelludo que no mejoran, conviene consultar con un profesional.

Septiembre puede ser, por tanto, un buen momento para hacer una pequeña puesta a punto: menos productos innecesarios, más constancia y cuidados adaptados a las necesidades reales.

2026-08-31T18:01:34+02:00
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