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Yasira: el proyecto basado en 'Minecraft' para combatir el 'bullying' en las aulas

El proyecto, desarrollado por el vizcaino Ismael Maceira, utiliza Minecraft Education para combatir el acoso escolar y transformar las aulas enseñando a los menores a detectar el problema, reaccionar a tiempo y convivir desde el respeto
Varios adolescentes aprovechan la ausencia de personal docente para rodear a una compañera de clase y meterse con ella. / Magnific

Entrar en clase sin miedo. Aprender a reconocer el acoso escolar antes de que se convierta en una herida profunda. Entender qué siente quien lo sufre, pero también qué papel desempeñan quienes observan, callan o participan. Ese es el propósito de Yasira, un proyecto educativo que utiliza Minecraft Education para prevenir y detectar el bullying y el ciberacoso y trabajar la empatía y la convivencia.

La iniciativa fue presentada el 8 de septiembre en la sede de Microsoft España, en Madrid. Detrás del proyecto está también una experiencia personal. Ismael Maceira sufrió bullying durante su infancia mientras convivía con una enfermedad crónica. Recuerda, sobre todo, "la sensación de sentirme diferente y estar solo", además del miedo y la impresión de que nadie veía realmente lo que estaba viviendo.

Con el tiempo, aquella experiencia se convirtió en una pregunta: "¿Qué habría cambiado en mi vida si alguien me hubiera ayudado a tiempo?". Maceira no podía cambiar su pasado, pero sí intentar que sirviera para ayudar a otros. "Yo no elegí mi historia, pero sí elijo qué hacer con ella. Quiero ayudar a que otros niños no pasen por lo mismo que yo", explica. Así nació Yasira.

Uno de cada tres estudiantes sufre bullying

El proyecto parte de una necesidad: actuar antes de que el acoso escolar llegue a una situación grave. Según la Unesco, uno de cada tres estudiantes de entre 11 y 15 años sufre bullying. En el Estado, un estudio de ANAR y Fundación Mutua Madrileña señala que el 12,3% del alumnado afirma que él mismo o algún compañero está sufriendo bullying, ciberbullying o ambas formas de acoso.

El reto no es menor porque el acoso no siempre deja señales visibles ni se limita a una relación entre dos alumnos. También afecta al grupo que presencia lo ocurrido y a los adultos que deben saber interpretar cambios de conducta, silencios o situaciones que no siempre llegan convertidas en una denuncia. Por eso el proyecto quiere que la prevención no sea una intervención puntual, sino una forma de trabajar la convivencia antes de que aparezca una crisis.

La iniciativa quiere trabajar sobre esas dinámicas antes de que el conflicto se agrave. No busca limitarse a explicar a los alumnos qué es el acoso, sino colocarles ante situaciones en las que tengan que tomar decisiones y enfrentarse a las consecuencias de sus actos.

Debemos dejar de pensar que el bullying es solamente un problema de quien lo sufre. Nos incumbe a todos

Ismael Maceira - Fundador de Yasira y Samira DTx

Educación, psicología, salud y tecnología frente al bullying

Su primera herramienta se desarrolla en Minecraft Education, de la mano de Letcraft Education, y se denomina "Una semana en la escuela". Está dirigida a estudiantes de entre 9 y 14 años y puede desarrollarse en dos sesiones.

Los alumnos entran en un entorno virtual que reproduce diferentes espacios escolares y afrontan durante una semana ficticia situaciones y dilemas relacionados con la convivencia y el acoso. Deben tomar decisiones y cada elección puede conducir a diferentes desenlaces.

La propuesta pretende que el alumno no se limite a recibir una explicación sobre el bullying, sino que viva una situación, tome decisiones y observe sus consecuencias. De esta forma se pueden trabajar los distintos papeles que intervienen en el acoso —víctima, acosador y observador— y abrir después conversaciones en el aula.

"Cuando un niño está dentro de una experiencia, muchas veces responde de una manera diferente a cuando le preguntas directamente qué haría si viera un caso de bullying", explica Maceira. La experiencia puede servir para observar, conversar y aprender, pero establece una frontera clara: "No se trata de diagnosticar a un niño porque haya tomado una determinada decisión en un videojuego".

Ismael Maceira (segundo por la derecha), con un grupo de expertos durante la presentación del proyecto 'Yasira' en Madrid. Microsoft

Carlos Escobar, cofundador y CMO de Samira DTx, resume el objetivo: "Que el niño aprenda empatía y que las acciones que haga tienen consecuencias". Las situaciones permiten observar cómo se comporta el alumno, identificar posibles señales y actuar sobre ellas. El propósito final, añadió, es "acompañar a quienes sufren bullying, que, en realidad, somos todos", apunta Escobar.

La elección de Minecraft responde también a una cuestión de lenguaje. "Es un lenguaje que muchos niños y jóvenes ya conocen", señala Maceira. Permite construir escenarios, plantear situaciones y tomar decisiones dentro de un entorno familiar. Pero el videojuego no es el fin. "La tecnología es el medio. El objetivo son los niños", recalca.

Yasira tampoco pretende sustituir a los profesionales que deben intervenir ante una posible situación de acoso. "Yasira no pretende sustituir al profesor, al psicólogo, a la familia ni a ningún profesional", afirma Maceira. La tecnología puede ayudar a detectar señales, pero "la decisión y el acompañamiento tienen que estar en manos de personas preparadas". El objetivo es que una experiencia virtual pueda ayudar a activar antes la mirada de los adultos: "Aquí está pasando algo. Tenemos que mirar", reconoce Ismael.

Queremos que los niños aprendan empatía y que sus acciones tienen consecuencias

Carlos Escobar - Socio cofundador y CMO de Samira DTX

Profesionales y familias se unen para prevenir el acoso escolar

El proyecto está impulsado por Samira DTx y Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE), con Letcraft Education y la Plataforma de Organizaciones de Pacientes como entidades colaboradoras, y cuenta con el apoyo de Obra Social Caja Rural de Navarra, Microsoft y Media Attack. En su desarrollo han participado profesionales de la educación, psicología, salud y tecnología, además de familias y jóvenes.

Para Maceira, esa diversidad es esencial. "El bullying es un problema que no entiende de sectores". Por eso defiende reunir a profesores, familias, psicólogos, sanitarios, expertos tecnológicos y, especialmente, a los propios jóvenes. "Yasira no quería ser un proyecto creado desde un despacho para los jóvenes. Quería que los jóvenes también tuvieran voz en su construcción".

El sistema siempre llega tarde y se protege a sí mismo, perpetuando el acoso escolar

Enrique Pérez-Castillo - Presidente de AEPAE

La prevención llega tarde

La presentación sirvió también para plantear cómo se está respondiendo actualmente al acoso escolar y por qué muchas veces la intervención llega cuando el daño ya está hecho. Enrique Pérez-Castillo, presidente de AEPAE, considera que el sistema "siempre llega tarde y se protege a sí mismo" y continúa "perpetuando el acoso escolar".

Pérez-Castillo puso el foco en la figura del coordinador de bienestar y protección, establecida por la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). A su juicio, no basta con crear esta figura si no dispone de formación, tiempo y reconocimiento. "No va a funcionar si no tiene una formación realista más allá de un curso de pocas horas que no aterriza realmente qué es el acoso escolar; si no tiene tiempo para hacer la labor; y si no se reconoce su labor", advirtió.

AEPAE lleva 21 años trabajando con víctimas y ha atendido, según explicó su presidente, alrededor de 9.000 casos graves de acoso escolar. Pérez-Castillo considera que la respuesta continúa siendo fundamentalmente reactiva. "Tiene que ser muy operativo, transparente, proteger, sancionar y sensibilizar, y si no se activa o se activa tarde… el niño está en riesgo grave".

La filosofía de Yasira parte precisamente de la necesidad de adelantar la intervención: trabajar la empatía y la convivencia y ayudar a reconocer señales antes de que el problema se agrave.

El primer piloto llegará a 10-12 colegios

El siguiente paso será poner el proyecto a prueba en centros educativos. Tras la presentación está previsto un piloto en entre 10 y 12 colegios de diferentes puntos del Estado, donde las dinámicas se desarrollarán junto a profesores y alumnos.

El objetivo será comprobar si las experiencias ayudan a trabajar empatía, respeto, convivencia y capacidad para reconocer y actuar ante situaciones de acoso. También servirá para perfeccionar la herramienta a partir de la experiencia de quienes la utilizarán. "Queremos construirla con ellos", explica Maceira. Los centros deberán aportar qué funciona, qué no y qué necesitan realmente las aulas.

La intención es que, una vez finalizado el piloto, Yasira pueda lanzarse en abierto el próximo año y llegar a cientos de colegios de todo el Estado. Pero Maceira no quiere medir el éxito únicamente por el número de centros. "No quiero que Yasira llegue a muchos colegios simplemente porque sí. Quiero que sea útil para profesores y alumnos".

Por eso, sitúa el verdadero objetivo en un cambio más difícil de medir: “Que podamos demostrar que la herramienta cambia algo. Si conseguimos que un niño que antes miraba hacia otro lado decida acercarse y preguntar si está bien, ya estamos consiguiendo algo enorme”.

Yasira por sí solo no va a erradicar el bullying; hace falta un cambio social profundo

Ismael Maceira - Fundador de Yasira y Samira DTx

Una respuesta más allá de la tecnología

Yasira no se presenta como una solución definitiva. “Ningún proyecto, ninguna tecnología y ninguna persona va a acabar sola con el bullying. Sería ingenuo decirlo”, responde Maceira cuando se le pregunta si es posible erraadicar el bullying. Hace falta, sostiene, “una transformación más profunda: educar en empatía, enseñar a pedir ayuda, formar al profesorado, acompañar a las familias y escuchar a los jóvenes”.

Y también cambiar la manera de entender el problema. "Tenemos que dejar de pensar que el bullying es solamente un problema de quien lo sufre. Es un problema de todos", expresa con rotundidad.

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El objetivo es claro: “Lograr que ue un niño que está sufriendo pueda sentir que alguien le ve, le escucha y va a hacer algo por él. Si además conseguimos que un niño que antes miraba hacia otro lado cuando veía este tipo de prácticas decida acercarse y preguntar “¿estás bien?”, será un éxito”, expone Maceira.

El joven deja una reflexión final sobre Yasira: “No es la historia de una única persona. Es la suma de muchas personas que han decidido que ningún niño debería sentirse solo”.

20/09/2026