Con la vuelta al cole llega el momento de preparar mochilas, libros y material escolar, pero también de poner a punto el espacio donde hacer los deberes o estudiar, lugar que también sirve para que los adultos de la casa realicen gestiones administrativas, teletrabajo u otro tipo de labores
Contar con una buena iluminación en el escritorio es uno de los aspectos que conviene tener en cuenta para crear un entorno de estudio o trabajo cómodo.
En este sentido, elegir un flexo que permita dirigir la luz y adaptar su intensidad es una alternativa práctica para el día a día.
No todos los escritorios ni todas las habitaciones tienen las mismas condiciones de iluminación. Por ello, disponer de un punto de luz adicional permite complementar la iluminación general de la estancia cuando sea necesario.
En este sentido, un flexo orientable facilita además dirigir la iluminación hacia la zona de trabajo, evitando depender únicamente de la lámpara principal de la habitación.
Un flexo para adaptar la iluminación al estudio
Una de las mejores opciones del el mercado es el flexo para escritorio LED Starla INSPIRE de Leroy Merlin, un modelo de diseño blanco y estructura metálica que incorpora tecnología LED integrada.
Según la ficha del producto, cuenta con una potencia de 4,3 W, una temperatura de color de 3.000 K y un flujo luminoso de 580 lúmenes. Además, permite controlar la intensidad de la luz, una característica especialmente útil para adaptar la iluminación a diferentes momentos de uso.
El modelo tiene una cabeza orientable, por lo que se puede dirigir la luz hacia el área concreta del escritorio. También incorpora un interruptor táctil y funciona conectado a la red eléctrica. Sus dimensiones son de 10,6 centímetros de ancho y 35 centímetros de alto, por lo que ocupa poco espacio y puede integrarse en diferentes zonas de estudio.
Flexo para escritorio LED
Un pequeño cambio para preparar el curso
A la hora de organizar el escritorio para el nuevo curso, no solo importa contar con los libros y accesorios necesarios. Mantener una superficie ordenada, disponer de espacio suficiente para trabajar y contar con una iluminación adecuada son elementos que pueden contribuir a crear un entorno de estudio más cómodo.