Tras un largo periodo de negociaciones que se ha extendido durante más de un año y medio, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha decidido tomar las riendas de forma unilateral ante la falta de una propuesta alternativa por parte del sector del taxi. La concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, ha confirmado que el Consistorio seguirá adelante con su plan de regulación mediante la firma de decretos que buscan, ante todo, garantizar que la ciudadanía encuentre un vehículo disponible cuando lo necesite.
Guardias y servicios mínimos obligatorios
El primer paso administrativo ya es una realidad. Se ha procedido a la firma del primer decreto que regula el calendario de guardias, una medida que entrará en vigor antes de las fiestas de La Blanca en agosto. Este documento legal establece que, durante los sábados y vísperas de festivo, deberá haber un mínimo de 50 taxis prestando servicio de forma ininterrumpida entre las doce de la noche y las ocho de la mañana.
Para optimizar la respuesta al usuario, el decreto no solo obliga a estar en servicio, sino que dicta dónde deben ubicarse los vehículos. Cuando los taxistas no estén realizando un trayecto, deberán permanecer en siete estaciones estratégicas situadas fundamentalmente en el centro de la ciudad. Además, se han fijado refuerzos para las tardes de los domingos (de 13:00 a 19:00 horas) entre los meses de mayo y octubre, con una exigencia de al menos 35 vehículos disponibles.
Un aspecto fundamental de esta nueva regulación es la atención a la diversidad. El Ayuntamiento ha blindado un sistema permanente para taxis adaptados, asegurando que siempre haya dos vehículos accesibles operativos las 24 horas del día durante todo el año.
Control estricto a través de Ticket Bai
La administración local no se limitará a dictar las normas, sino que implementará mecanismos para asegurar su cumplimiento. La principal novedad en este ámbito es que el Ayuntamiento utilizará el sistema Ticket Bai para controlar que las guardias se realicen efectivamente. Se recuerda desde el consistorio que el taxi es un servicio público concesionado, lo que conlleva no solo derechos para los profesionales, sino también la obligación de atender la demanda ciudadana.
Cualquier cambio o modificación que se pretenda realizar en los cuadrantes de guardia deberá ser comunicado formalmente a través de la Asociación Alavesa del Taxi (ALATAX). Una vez que el decreto se publique en el Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava (BOTHA), se abrirá un periodo de diez días para que los afectados puedan presentar las alegaciones que consideren oportunas antes de su aprobación final.
Ampliación de licencias
Más allá de las guardias, el Gobierno municipal tiene el foco puesto en un segundo decreto para incrementar el número de licencias de taxi en la ciudad. Aunque inicialmente se barajó la cifra de 20 nuevos permisos en dos años, el Ayuntamiento está estudiando ahora un incremento superior.
Los datos que maneja el área de Espacio Público justifican esta decisión: Vitoria-Gasteiz cuenta con 194 licencias, las mismas que en el año 2007. En este tiempo, la ciudad ha crecido significativamente, pasando de 232.000 a cerca de 265.000 habitantes, además de sufrir una notable expansión urbana hacia nuevos barrios.
La comparativa con otras ciudades deja a la capital alavesa en una posición de clara desventaja. Actualmente, la ratio es de 0,74 taxis por cada mil habitantes, una cifra muy alejada de los 2,22 de Bilbao, los 1,62 de Donostia o incluso los 1,14 de Gijón, que tiene un tamaño comparable. Para dar seguridad jurídica a esta ampliación, se está trabajando de forma coordinada con los servicios jurídicos y el departamento de Hacienda para definir el modelo legal más robusto.
En busca del consenso político
Este paquete de medidas se completa con la tramitación de una nueva ordenanza municipal del taxi, cuyo borrador se encuentra ya en su fase final. La concejala Artolazabal ha mostrado su optimismo respecto a lograr un consenso con el resto de grupos políticos, apelando a la responsabilidad ante un problema de servicio que es reconocido de forma generalizada.
El objetivo último es transformar el servicio para hacerlo más moderno, funcional y adaptado a las necesidades actuales de la Vitoria del siglo XXI. El Ayuntamiento sostiene que ha mantenido la voluntad de entendimiento hasta el último minuto, pero que la parálisis no podía ser indefinida mientras la ciudadanía seguía sufriendo dificultades para encontrar transporte en momentos críticos. Con estas medidas, Vitoria busca cerrar una etapa de carencias y asegurar un servicio de taxi a la altura de su población actual.