A veces, compartir una afición en redes sociales puede convertirse en una fuente constante de críticas. Es lo que ha experimentado Iker González, el creador de contenido de Balmaseda que ha conseguido reunir a miles de seguidores alrededor de las rutas de montaña y los paisajes de Euskadi. Lo que comenzó como una forma de enseñar sus excursiones se ha transformado en un proyecto profesional con el que busca reunir a personas que quieran hacer rutas sencillas, disfrutar de la naturaleza y compartir la afición, pero también en un escaparate en el que cada decisión parece estar sometida a examen.
A comienzos de este año, González llamó la atención por su capacidad para animar a los jóvenes a salir de casa y descubrir la naturaleza. En pocos días reunió a miles de seguidores y, casi diez meses después, su comunidad supera ya los 35.000. El crecimiento de su perfil le llevó incluso a dejar su trabajo en una farmacia para dedicarse a crear contenido especializado en rutas.
Sin embargo, la experiencia también le ha mostrado la otra cara de la popularidad digital: la dificultad de compartir contenido sin recibir reproches por prácticamente cualquier decisión.
El idioma de sus publicaciones, en el centro de las críticas
El propio González ha trasladado su malestar a Instagram con una reflexión sobre los comentarios que recibe. "Hagas lo que hagas, siempre habrá alguien que tenga algo que decir", escribe en una publicación en la que repasa algunas de las críticas que ha acumulado durante estos meses.
Uno de los principales motivos de discusión es el idioma que utiliza en sus vídeos. Cuando publica en castellano, algunos usuarios le reprochan que muestre lugares de Euskadi sin hablar en euskera. Si opta por el euskera, otros consideran que debería expresarse en castellano para llegar a un público más amplio.
Cansado de esta contradicción, el vizcaíno responde con ironía: "¿En qué idioma os viene bien que suba al monte?".
Para el creador, el problema va más allá de una cuestión lingüística. Su intención era compartir una afición y dar a conocer lugares que merece la pena visitar, pero las publicaciones han terminado convirtiéndose, en ocasiones, en motivo de discusión.
Las rutas fáciles y las difíciles tampoco convencen a todos
El idioma no es el único asunto que despierta comentarios. La dificultad de los recorridos que propone también genera opiniones enfrentadas. Si escoge una ruta exigente, hay quienes cuestionan que se arriesgue demasiado; si plantea una excursión sencilla, otros la consideran poco interesante.
"Decidme cuántos kilómetros puedo hacer sin molestar", ironiza González, que también menciona los reproches relacionados con el material que lleva en la mochila, el tiempo que dedica a grabar, si sale solo o acompañado o si revela los nombres de los lugares que descubre.
Su conclusión es que resulta prácticamente imposible satisfacer todas las expectativas. "Yo solo quería compartir mi afición con vosotros y al final hay debate hasta por el idioma", lamenta.
Pese a todo, el creador asegura que no piensa abandonar el proyecto por las críticas. "Seguiré enseñando los sitios que descubro y lo bien que me lo paso en el monte", afirma. También defiende que sus seguidores pueden expresar sus opiniones, siempre que lo hagan desde el respeto, y recuerda que "todos tenemos cosas que aprender".
El debate sobre la masificación de la montaña
La publicación ha generado numerosas reacciones de apoyo, aunque también ha servido para poner sobre la mesa otro debate: el impacto que puede tener la popularización de las rutas de montaña en espacios naturales cada vez más concurridos.
Uno de los comentarios más críticos cuestiona que los creadores de contenido animen a personas sin experiencia a realizar recorridos exigentes. Un usuario pone como ejemplo la situación que, según relata, se ha vivido en el entorno de Torla, en el Pirineo, y advierte de los riesgos de afrontar ascensiones sin la preparación adecuada.
En su mensaje, recuerda que la montaña no es un parque temático y alude a los rescates, al equipamiento inadecuado y a las dificultades de convivencia en refugios y zonas de pernocta. También reclama que se dé visibilidad a los incidentes para concienciar a quienes se inician en esta actividad.
La crítica pretende promover el senderismo puede acercar la naturaleza a nuevos públicos, pero también exige insistir en la preparación, el material adecuado y la elección de recorridos acordes con la experiencia de cada persona. La seguridad es especialmente relevante en alta montaña, donde las condiciones meteorológicas y la dificultad del terreno pueden cambiar rápidamente.
La respuesta de Iker González a sus detractores
González no ha dejado pasar el comentario y ha respondido directamente a su autor. "Eres claramente el ejemplo de todo lo que pongo en este post. Me comentas en absolutamente todo sin importarte nada. Todo lo criticas y a todo le sacas pegas", reprocha.
No obstante, otro de sus seguidores resume su reflexión con un comentario de apoyo: "En resumen: haz lo que te dé la real gana. Los que disfrutamos y aprendemos sitios con tus rutas, te lo agradecemos y, la gente negativa, siempre va a estar".