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Ucrania y Rusia han comenzado este viernes a evacuar población civil y entregar ayuda humanitaria en Oleshki, una localidad de la región ucraniana de Jersón ocupada por las fuerzas rusas desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022. Ambas partes han anunciado el operativo a través de Telegram.
Los defensores del pueblo de Ucrania y Rusia, Dmitró Lubinets y Yana Lantrátova, se encuentran en la ciudad para organizar la salida de los vecinos. Su presencia también ha sido confirmada por David Arajamia, jefe del grupo parlamentario oficialista ucraniano Servidor del Pueblo.
Salidas hacia Rusia y hacia territorio bajo control ucraniano
Lantrátova ha explicado que la evacuación se organiza en función del destino elegido por los residentes: Rusia o territorio bajo control de Ucrania. Según la representante rusa, todos los vecinos que deseen abandonar la localidad tendrán la posibilidad de hacerlo.
Para facilitar una salida que ha descrito como "voluntaria y segura", se han habilitado 25 autobuses con 750 plazas. Además, nueve ambulancias y medio centenar de paramédicos ayudarán a evacuar a las personas sin movilidad que hayan decidido marcharse de esta localidad situada en primera línea del frente.
La defensora del pueblo rusa también ha anunciado la distribución de varias decenas de toneladas de ayuda humanitaria, incluidos alimentos, productos de higiene, combustible para generadores y otros bienes de primera necesidad. "Trajimos lo que nos pidió la gente", ha afirmado Lantrátova, quien ha destacado la importancia de estos suministros para quienes han decidido quedarse en sus hogares y atender a sus allegados.
El alto el fuego se mantiene tras 80 horas
Desde Oleshki, Lubinets ha señalado que el alto el fuego continúa en vigor 80 horas después de su entrada en efecto. El defensor del pueblo ucraniano ha explicado que está hablando con los vecinos sobre el terreno para conocer sus necesidades.
Según una estimación difundida por Ucrania el pasado 7 de octubre, en Oleshki y sus alrededores permanecían entre 2.000 y 3.000 personas sin suministros regulares de alimentos y medicinas debido a las hostilidades y a un supuesto bloqueo del Ejército ruso.