Tres familias han denunciado ante los juzgados al colegio San Jaime de Majadahonda (Madrid), a su anterior director y a una profesora por un posible delito contra la integridad moral. En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, sostienen que varios estudiantes sufrieron humillaciones y sanciones reiteradas, que la dirección conocía las quejas y que tomó medidas insuficientes para evitar que se repitieran. La actual dirección del centro ha declinado hacer declaraciones a la agencia.
Uno de los alumnos, de 14 años, falleció el 29 de marzo tras permanecer 44 días hospitalizado por un intento de suicidio. Las familias solicitan que la justicia esclarezca si el trato que describen pudo guardar relación con su muerte. Esa relación está por determinar.
Humillaciones en el aula y quejas de sus compañeros
Según la denuncia, durante el curso 2025-2026 el adolescente sufrió "llamadas de atención, recriminaciones y humillaciones delante de sus compañeros", además de expulsiones reiteradas del aula. Sus padres aseguran que se le atribuían incidentes de clase y que se le acusó de acosar a alumnos más pequeños, aunque su tutora les trasladó después que ella no consideraba que hubiera acosado a otros compañeros.
La familia aporta un informe de la psicóloga que atendió al menor antes de su ingreso. Según recoge la denuncia, la profesional describió el malestar que le generaba el entorno escolar y su "efecto muy limitante en su desarrollo psicoemocional". El escrito también señala que varios compañeros expresaron sus quejas a la profesora y que, a petición de ella, las pusieron por escrito para el director. "Los alumnos redactaron cuatro folios de quejas, cuyo destino se desconoce", afirman los denunciantes.
Educación anuló los expedientes de otros dos alumnos
Las otras dos familias relatan episodios similares. En el primer caso, la Administración educativa anuló en abril de 2025 un expediente disciplinario al apreciar irregularidades en el procedimiento. En el segundo, la Dirección de Área Territorial Madrid-Oeste anuló otro expediente en junio de 2026 por defectos formales que habían dejado al estudiante en situación de indefensión. Su familia ya había trasladado sus quejas al colegio y a la Inspección Educativa.
Los denunciantes piden que declaren como investigados el representante legal del colegio, el exdirector y la profesora, y que se escuche a los testigos y a los profesionales que atendieron a los menores. También solicitan los expedientes de los alumnos, las comunicaciones internas del centro y las actuaciones judiciales abiertas tras la muerte del adolescente, que se encuentran archivadas provisionalmente.