La situación del euskera en el enclave de Trebiño ha provocado una movilización social liderada por familias, vecinos y el observatorio Behatokia. Este frente común ha exigido tanto a la Junta de Castilla y León como al Gobierno español que se garantice de forma efectiva la enseñanza del idioma en todo el territorio. La reclamación no solo abarca el ámbito de la escuela infantil, sino que se extiende al centro de Educación Infantil y Primaria, demandando además medidas que fomenten el uso social de la lengua y programas específicos para la alfabetización de personas adultas.
La incertidumbre en los centros escolares
En la actualidad, el Colegio de Educación Infantil y Primaria que depende de la administración autonómica carece de una oferta educativa en euskera, lo que supone un obstáculo para el desarrollo lingüístico del alumnado. A esta carencia se suma la preocupación de las familias por la escuela infantil municipal, cuya gestión fue asumida por la Junta el pasado mes de octubre y sobre la cual no existe la certeza de que se vaya a mantener la línea educativa en este idioma. Ante este panorama, Agurne Gaubeka, directora de Behatokia, ha recordado que existe una obligación institucional de proteger las lenguas minorizadas según el espíritu de la Carta Europea, un tratado ratificado por el Estado que debería ser de obligado cumplimiento también en Castilla y León.
El vacío legal del Estatuto de Autonomía
El principal escollo administrativo reside en que el euskera no está reconocido en el Estatuto de Autonomía de Castilla y León, lo que impide que los ayuntamientos de Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón puedan suscribir acuerdos o tomar decisiones en favor de la normalización lingüística. Los habitantes del enclave reivindican su derecho a vivir en euskera, una lengua que consideran propia y que desean integrar plenamente en sus entornos laborales, de estudio y de ocio. Por este motivo, exigen que, mientras el enclave siga formando parte de Burgos, las autoridades asuman los compromisos internacionales de financiación y fomento de la lengua regional para evitar la discriminación de sus hablantes.
Un calendario de reivindicaciones oficiales
Para materializar estas peticiones, el movimiento ha solicitado formalmente que se eliminen todas las trabas burocráticas que dificultan el aprendizaje y se doten de recursos humanos y materiales suficientes a los centros educativos. Estas demandas, que incluyen también el apoyo a la euskaldunización de adultos a través de cursos e iniciativas específicas, serán trasladadas próximamente al Ministerio de Cultura, a la Consejería de Educación y a la Dirección de Políticas Culturales de la Junta de Castilla y León para forzar una respuesta institucional ante la desprotección que sufre el idioma en la zona,.