La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia y control de la tasa de alcohol al volante ya que su consumo es el segundo factor que influye en los accidentes en carretera y el responsable del 28 % de los siniestros mortales.
La campaña, que se ha presentado este lunes, se mantendrá hasta el próximo domingo, siete días durante los que la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificará los controles de consumo de alcohol y otras drogas en las carreteras, con la colaboración de las policías autonómicas y locales.
La campaña, según ha informado la DGT en un comunicado, responde a la necesidad de reducir los comportamientos de mayor riesgo para la seguridad vial, entre los que se encuentra el consumo de alcohol y de drogas. De hecho, el alcohol estuvo presente en el 28 % de los siniestros mortales registrados en 2024, en los que se contabilizaron 273 fallecidos.
El número de fallecidos en siniestros viales en los que al menos una persona conductora dio positivo en la prueba de alcoholemia se incrementó en un 9 % en 2024, en relación con el año anterior, y en un 24 % sobre 2019.
Tasa de alcohol superior a 1,20 mg/l
Unas cifras en sintonía con la Memoria 2024 del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses que constata que el 34 % del total de los conductores fallecidos y sometidos a autopsias y análisis toxicológico dieron positivo a alcohol y un 16,4 % a drogas. Además, en el 23 % de conductores fallecidos la tasa de alcohol detectada era superior a 1,20 mg/l.
Según Alvaro Goméz, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT "los datos ponen de manifiesto que las acciones preventivas siguen siendo imprescindibles para reducir la siniestralidad vial asociada al alcohol y las drogas".
El consumo de alcohol tiene consecuencias graves sobre la conducción y la siniestralidad, incluso dentro de los márgenes legales permitidos, advierte la DGT, que señala que con una tasa de 0,5 g/l en sangre el riesgo de sufrir una colisión se multiplica por dos, con 0,8 g/l es cinco veces mayor y con 1,5 g/l, hasta veinte veces más. Por eso, la DGT insiste en que la única tasa realmente segura al volante es 0,0 %.
Las consecuencias de ponerse al volante tras ingerir alcohol o drogas conlleva una sanción administrativa, pero también penas cárcel. En 2025, según los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial, 47.103 conductores fueron condenados por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas.