Actualizado hace 52 minutos
Una inflamación de la mucosa que recubre el interior del estómago. Así es como los especialistas definen la gastritis, un problema digestivo de lo más frecuente que, tal y como se ha mencionado, afecta al revestimiento del estómago. Un revestimiento que, como su propio nombre indica, protege este órgano del ácido gástrico. Cuando se daña o se debilita, la mucosa gástrica se inflama provocando gastritis.
Una patología que puede ser aguda o crónica. Se habla de gastritis aguda cuando se presenta de manera repentina durante un periodo corto de tiempo. Puede estar causada, según recogen desde Quirónsalud, “por diversos agentes como virus, bacterias, medicamentos o alimentos”.
Aparición o no de síntomas
La crónica, por su parte, aparece de forma progresiva y durante un periodo prolongado de tiempo, pudiendo ser asintomática y, por ello, el indicativo de la presencia de otra enfermedad. Cuando hay síntomas, lo hace en forma de dolor en la parte superior del abdomen, indigestión o sensación de saciedad, sensación de ardor o pirosis, acidez de estómago, náuseas y vómitos y heces oscuras, que indican la presencia de sangre.
Si bien, según sostienen desde la CUN, la mayoría de las gastritis agudas se resuelven al retirar el agente causante, lo cierto es que en el caso de las gastritis crónicas “se consideran lesiones preneoplásicas que requieren vigilancia endoscópica periódica”.
Helicobacter
En base a lo que sostienen los expertos de la Clínica Universidad de Navarra el Helicobacter pylori es la causa más frecuente de gastritis crónica, pero no la única. “Las gastritis por fármacos, por reflujo biliar, las autoinmunitarias y las formas especiales obedecen a mecanismos independientes de la bacteria”, indican.
La infección por Helicobacter pylori se trata, por lo general, con al menos dos antibióticos diferentes al mismo tiempo. Esto ayuda a evitar que la bacteria se vuelva resistente a un determinado antibiótico.
Para su diagnóstico es posible que se recurra a la realización de una prueba de respiración con una muestra de heces y mediante un examen de endoscopia superior.
Alimentos a evitar
En la línea con lo que sostienen los especialistas, dependiendo de la causa de la gastritis, el tratamiento será uno y otro. En caso de que, por ejemplo, la gastritis aparezca tras la ingesta de determinados alimentos, los expertos indicarán seguir una dieta sana y equilibrada que, lo más importante de todo, no dañe la mucosa gástrica y facilite la digestión. “Una dieta saludable, evitar el estrés y tratamiento con sustancias alcalinas que neutralizan el ácido o impiden su producción”, argumentan desde la Sociedad Española de Medicina Interna.
En base a todo ello, se debe evitar la ingesta de alimentos ricos en grasas, carnes rojas y procesados, bollería industrial, comidas picantes, café y té, bebida con gas, alcohol y chocolate.