Lo que comenzó en 2017 como una serie de donaciones de esperma se ha convertido en un caso que ha puesto bajo el foco a los sistemas de control de donantes en Países Bajos. Simon, un hombre de 43 años de la región de Groningen, asegura haber contribuido al nacimiento de al menos 199 niños, una cifra muy superior a los 121 casos que habían trascendido unos días atrás. El propio donante ha comunicado el dato en una carta que envió el pasado sábado por la noche a través de un chat grupal con más de 35 padres y obtenida por el servicio de la agencia de noticias neerlandesa Nieuwsuur.
Según su propio recuento, 172 de los niños habrían nacido en Países Bajos, 15 en Alemania, 11 en Bélgica y uno en otro país europeo. Además, asegura que una mujer continúa embarazada y que ha puesto fin a sus donaciones. Simon también afirma que está buscando ayuda profesional para afrontar las consecuencias de lo ocurrido.
"Ahora sé que os he decepcionado"
En la carta, el hombre reconoce que no siempre fue transparente con las familias sobre el número de hijos vinculados a sus donaciones.
"Creía que estaba haciendo lo correcto y ayudando a la gente", sostiene Simon en el mensaje. El donante asegura que la gratitud de las familias y la felicidad que le trasladaban fueron durante años su principal motivación, pero ahora admite que el número total de descendientes es mucho mayor de lo que él mismo esperaba.
La cifra de 199, no obstante, todavía no puede considerarse plenamente verificada. La asociación Stichting Donorkind ha expresado sus dudas porque el hombre habría facilitado anteriormente números diferentes a algunas madres.
Una actividad realizada con varios nombres
Simon habría utilizado diferentes nombres, entre ellos Jesse, Johan, Daan, Sam o Maarten, para realizar sus donaciones. Aunque en algunos casos recurrió a bancos de esperma y proveedores sanitarios, buena parte de los contactos se habrían producido directamente por Internet y al margen de las clínicas.
Varias madres consultadas por Nieuwsuur aseguran que el donante no siempre les habría informado con precisión del número de hijos que tenía y también denuncian la recepción de mensajes de contenido sexual. Algunas de ellas aseguran sentirse engañadas y reclaman que se ponga fin definitivamente a sus donaciones.
El Ministerio neerlandés ya sabía de su actividad
Uno de los elementos que más ha sorprendido del caso es que el Ministerio de Salud de Países Bajos conocía desde agosto de 2017 que Simon era un donante masivo. Sin embargo, según la investigación de Nieuwsuur, esa información no desencadenó entonces ninguna actuación.
Más llamativo aún: en 2019 Simon llegó a formar parte de una comisión encargada de evaluar la legislación sobre donaciones en nombre del Gobierno, según la investigación periodística. Sophie Hermans, ministra de Salud, Bienestar y Deportes desde 2026 del gobierno neerlandés, ha reconocido que nunca debería haber formado parte de ese órgano y ha reclamado esclarecer qué falló.
Además, el UMC Groningen detectó en 2021 que el donante estaba activo con más mujeres y centros de los permitidos y rechazó atenderle en la clínica. El hospital asegura que entonces le advirtió de que estaba superando los límites establecidos.
Simon ofreció sus disculpas a los padres de los casi dos centenares de niños que se le vinculan en una carta el pasado domingo.
La polémica pone sobre la mesa los mecanismos existentes para el control de los donantes que recurren a acuerdos privados. En Países Bajos, la normativa actual limita a 12 el número de familias a las que puede donar un mismo hombre. Antes de la entrada en vigor de la legislación actual existía una directriz para las clínicas que establecía un máximo de 25 hijos.
El caso también ha adquirido una dimensión internacional por los niños que, según el propio Simon, habrían nacido en Alemania, Bélgica y otro país europeo. La Agencia Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios de Bélgica (FAMHP) ya ha abordado en los últimos años problemas relacionados con donantes que superaron el límite legal de seis familias establecido en el país, aunque esos expedientes corresponden a otros donantes.