La piscina y la playa son dos de los lugares más frecuentados durante los meses más calurosos del año. Dos espacios que, como bien se sabe, no están libres de riesgos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año fallecen por ahogamiento en la Región Europea, más de 5.000 personas con edades comprendidas entre los 0 y los 19 años. Otras lesiones graves que se pueden producir en los lugares de ocio en el agua son los traumatismos cráneoencefálicos y las lesiones medulares.
Las imprudencias o despistes en playas y piscinas se pagan muy caro
En base a los datos publicados por el organismo de las Naciones Unidas, la mayoría de estos casos ocurren en jóvenes, al zambullirse en zonas con poca profundidad o al tirarse al agua desde una gran altura. La lesión medular puede producir paraplejia o tetraplejia. En muchas ocasiones, estas lesiones se producen por cometer imprudencias, adoptar conductas de riesgo o por un momento de relajación en la vigilancia de los padres o madres. Sin embargo, lo más importante, es que estos peligros y riesgos se pueden evitar de forma muy sencilla, respetando las normas de seguridad y adoptando comportamientos para evitar los peligros y proteger nuestra salud.
Pero los riesgos van más allá de las imprudencias, el desconocimiento también puede jugar malas pasadas. Y es que durante la época estival también aumenta la probabilidad de sufrir problemas oculares. La mayor exposición al sol o al agua son factores de riesgo que pueden llegar a generar perjuicios para la salud ocular si no se toman las precauciones adecuadas.
¿Se pueden llevar lentillas a la playa o piscina?
Una de las preguntas más repetidas durante los meses más calurosos del año es si es pueden o no llevar lentillas a la playa o piscina. Y es que los baños en la piscina, en la playa mar o practicar deportes acuáticos aumentan, de manera considerable, el riesgo de contraer infecciones oculares, especialmente entre aquellas personas con lentes.
A la pregunta de si es recomendable llevar lentillas a la playa o piscina, los profesionales de General Óptica argumentan lo siguiente: "No, esta práctica es totalmente desaconsejada, tanto en la piscina y la playa como en cualquier otro medio acuático por el riesgo de contraer una infección ocular ya que el agua puede contener bacterias o microorganismos que pueden adherirse a las lentes de contacto y, posteriormente, a los ojos. Además en el caso de la playa, el agua salada y la arena pueden irritar tus ojos y causar molestias si no se toman las precauciones adecuadas. En la piscina, el cloro y otros productos químicos para desinfectar el agua de las piscinas pueden irritar tus ojos y secar los lentes de contacto, lo que puede causar molestias e incluso dañar las lentillas".