La tasación de la vivienda es, tal y como así lo indican desde el Banco de España, "uno de los requisitos necesarios y previos a la firma de un préstamo hipotecario. Y una tasación correcta y ajustada a los precios del mercado es fundamental tanto para el comprador del inmueble como para la entidad que concederá el préstamo".
Valoración independiente que proporciona un precio objetivo del inmueble
En esa misma línea, el banco central nacional afirma que "la tasación es una valoración independiente que proporciona un precio objetivo del inmueble, que permite una negociación ajustada con el vendedor y comparar este con el que se venden otras viviendas similares en el mismo barrio. Para el banco que va a concederte el préstamo, la tasación fija el precio de la vivienda que va a ser su garantía. En caso de impago, la tasación aporta a la entidad la tranquilidad de que puede recuperar el dinero prestado gracias al valor del inmueble. La cuantía del préstamo hipotecario está vinculada directamente con el valor de tasación de la vivienda: normalmente, hasta un máximo del 80% de este".
Tal es su importancia, que solo empresas homologadas y supervisadas por el Banco de España e inscritas en su registro oficial están habilitadas para calcular una tasación hipotecaria. El tasador deberá visitar el inmueble, tomar medidas de todas las habitaciones, hacer fotografías y adjuntar ejemplos de transacciones reales en la zona. Además, para tu tranquilidad, verificará que no existan ilegalidades urbanísticas. Para evitar sorpresas por los posibles vaivenes de los precios de los inmuebles, la tasación de la vivienda caduca a los seis meses desde la fecha de emisión.
¿Qué ocurre si la tasación es más alta o más baja que el precio de compra de la casa?
Si bien, como se viene comentando, una tasación correcta y ajustada a los precios del mercado es fundamental tanto para el comprador del inmueble como para la entidad que concederá el préstamo, lo cierto es que puede ocurrir que el resultado de dicha valoración sea superior o inferior al precio de compra de la vivienda.
Puede darse el caso de que, tras la tasación, el propietario de la vivienda la venda por un precio que sea inferior al dado por este. "Esto va a suponer, en principio, un beneficio para el comprador en la solicitud de la hipoteca, ya que el importe a financiar con ella es de, como máximo, el 80% del valor de tasación del inmueble, y no del precio de venta, lo que implica que el banco va a prestar una cantidad mayor y no se necesitarán tantos ahorros para comprarla", explican desde BBVA.
También puede ocurrir que el tasador le asigne un valor a la vivienda y el dueño la ponga a la venta por un precio que supera el importe de la tasación oficial. "Esto va a suponer, en principio, un problema para el comprador al solicitar la hipoteca, ya que, como se ha indicado en el apartado anterior, el 80% que conceden las entidades bancarias, normalmente, se calcula con el valor de tasación del inmueble y no con el precio de venta, lo que supone que el importe del préstamo hipotecario será menor y, por tanto, se necesitarán más ahorros para comprar la casa", añaden desde BBVA.
En este caso, el comprador puede, por un lado, solicitar una revisión de la tasación que se ha realizado al inmueble, y/o realizar una segunda tasación. "Si la tasación es significativamente más baja que el precio de venta, se puede negociar una rebaja con el vendedor", añaden desde esta misma entidad.