Jannik Sinner y Carlos Alcaraz comparten una ambición que les ha llevado a rivalizar por la cima del tenis, pero afrontan el juego desde personalidades distintas. El italiano se define como un competidor “disciplinado y obstinado”, mientras que atribuye al murciano un carácter “más mediterráneo y extravagante”. Dos maneras de entender el deporte que, a su juicio, explican buena parte del atractivo de su rivalidad.
“Quizá a mí me vean como el campeón disciplinado y obstinado, mientras que Carlos representa un perfil más mediterráneo y extravagante”, reflexiona Sinner en una entrevista concedida a La Repubblica. El italiano considera que esas diferencias alimentan la conexión del público con ambos jugadores y elevan la exigencia sobre la pista. “Esa es la parte bonita: tener a alguien que te lleva al límite”, añade.
El actual número 1 del mundo defiende que las grandes rivalidades no necesitan que sus protagonistas se parezcan. Al contrario, las distintas formas de competir y expresarse permiten que cada tenista encuentre su propio espacio y que los aficionados se identifiquen con uno u otro. “No somos todos iguales y los contrastes nos hacen mejores”, sostiene el de San Candido.
La competencia entre Sinner y Alcaraz se ha convertido en uno de los grandes argumentos de interés del circuito en las últimas temporadas. Sus enfrentamientos por los títulos más importantes han alimentado una rivalidad que trasciende los resultados y que mantiene a ambos bajo una exigencia constante. Para el italiano, esa presión también es un estímulo.
Sinner y Alcaraz se toman una fotografía juntos.
Sinner disputó su último partido en julio
Sinner afronta ahora la recta final del año después de varios meses apartado de las pistas por una lesión en la rodilla derecha. Tras conquistar Wimbledon en julio, anunció que daba por terminada su temporada para centrarse en la recuperación. Sin embargo, la modificación del calendario del Six Kings Slam le ha abierto la puerta a regresar antes de 2027. De momento aparece entre los inscritos para disputar este torneo, pero el italiano aún no ha confirmado su presencia, que supondría su regreso desde que disputara la final de Wimbledon ante Alexander Zverev. Aunque todo apunta a que tiene previsto reaparecer en Riad, donde se disputará el torneo de exhibición entre el 27 y el 30 de diciembre.
En cualquier caso, el retorno antes o después supondrá el regreso de una rivalidad que ha hecho crecer a Sinner y Alcaraz, y en consecuencia al tenis. Los dos comparten el deseo de dominar el circuito, pero sus diferencias de carácter y estilo forman parte de la identidad de cada uno. Y, según admite el italiano, también son una de las razones por las que ninguno puede permitirse bajar el nivel cuando tiene al otro enfrente.