Un vídeo compartido en redes sociales ha reabierto uno de los debates más recurrentes sobre la maternidad: los prejuicios que todavía existen en torno a las cesáreas. La protagonista, una mujer embarazada, explica la conversación que mantiene con su suegra después de que el ginecólogo le comunicara que podría necesitar dar a luz mediante una cesárea.
Lo que parecía una conversación familiar terminó convirtiéndose en un intercambio de comentarios que ha provocado miles de reacciones e indignación en redes sociales.
"No naciste para ser madre"
En el vídeo, la futura madre explica a su suegra las indicaciones recibidas durante la consulta con el especialista. Sin embargo, la respuesta de esta sorprende por su total falta de empatía y dureza.
"Eso es de una mujer que no sabe parir y no nació para ser madre", afirma la suegra.
La mujer sostiene que un parto "de verdad" debe implicar dolor y llega a insinuar que una cesárea resta valor a la experiencia de la maternidad.
Pese a que la embarazada intenta explicarle que la recomendación parte del equipo médico, su suegra insiste en que debería "hacer el esfuerzo" para tener un parto vaginal y llega a afirmar que, de lo contrario, "nadie va a querer" al bebé.
Una oleada de críticas en redes sociales
Las imágenes no tardaron en hacerse virales y acumularon miles de comentarios, la mayoría de ellos en defensa de la futura madre.
Muchas mujeres compartieron experiencias similares y denunciaron haber escuchado frases parecidas durante sus embarazos o después del parto. Una de las respuestas más compartidas resumía el sentir de numerosas usuarias:
"La cesárea se hace cuando la mujer no puede dar a luz por el motivo que sea. Lo importante es que el bebé nazca bien, sea por cesárea o por parto natural. Estamos en el siglo XXI".
Otras madres recordaban que también habían sido juzgadas por no haber tenido un parto vaginal. "A mí una señora me dijo que no quería igual a mi hijo porque no me dolió el parto", relataba otra usuaria.
Conviene señalar que el vídeo en cuestión es una recreación que la usuaria de TikTok @evali_gonsot hizo de la historia que le envió una de sus seguidoras. Sin embargo, como demuestran los comentarios, es algo que más de una se encuentra lamentablemente en su día a día.
¿Existe un parto "mejor" que otro?
Los especialistas insisten en que no existe un tipo de parto que haga a una mujer mejor o peor madre. Siempre que las circunstancias lo permiten, el parto vaginal suele ser la primera opción, ya que es un proceso fisiológico para el que el organismo está preparado. Sin embargo, durante el embarazo o en el propio parto pueden surgir complicaciones que hagan necesaria una cesárea para proteger la salud de la madre, del bebé o de ambos.
Llegado el momento, será la propia situación de madre y bebé la que determine qué camino tomar referente al parto.
Entre las situaciones más habituales se encuentran el sufrimiento fetal, una posición inadecuada del bebé, un parto que no progresa, problemas con la placenta, determinadas gestaciones múltiples o algunas enfermedades maternas, entre otras circunstancias que deben valorar los profesionales sanitarios.
Una polémica que sigue muy presente
Aunque la cesárea es una intervención quirúrgica ampliamente utilizada cuando existe una indicación médica, los prejuicios sociales sobre este procedimiento siguen muy presentes.
En los últimos años, numerosas madres, matronas, obstetras y asociaciones relacionadas con la salud materna han denunciado la existencia de una "competición" entre tipos de parto, en la que algunas mujeres sienten que deben justificar por qué dieron a luz mediante cesárea. Muchas de ellas aseguran haber recibido comentarios que minimizan su experiencia o cuestionan su maternidad por no haber tenido un parto vaginal.
Un parto llevado a cabo por cesárea en una imagen de archivo.
Los profesionales recuerdan que una cesárea no es una opción "más fácil". Se trata de una cirugía mayor, con un proceso de recuperación que suele ser más largo que el de un parto vaginal y que, como cualquier intervención quirúrgica, conlleva riesgos y requiere seguimiento médico.