Actualizado hace 57 minutos
La relación entre la alimentación y la salud esta científicamente comprobada. Los especialistas coinciden en que determinados alimentos resultan fundamentales para la prevención de enfermedades.
Entre los más estudiados por la comunidad científica destaca el tomate, y el cardiólogo Aurelio Rojas ha compartido un vídeo donde señala que, tras una rigurosa "revisión sistemática de varios estudios", se ha establecido un patrón epidemiológico claro en los grupos de pacientes analizados durante los últimos años.
Los registros médicos documentan que las personas que comen más tomate presentan un "menor riesgo de problemas de corazón como un infarto".
Estos resultados respaldan la necesidad de integrar este vegetal de manera regular en la dieta, especialmente aquellos enfocados en la protección del tejido miocárdico y del sistema vascular periférico.
El papel clave del licopeno en las arterias
Rojas detalla las propiedades del componente fitoquímico principal de este alimento, el licopeno, afirmando que "es uno de los antioxidantes naturales más potentes que conocemos: ayuda a reducir la oxidación del colesterol LDL y mejora la función de nuestras arterias contribuyendo a disminuir la infamación".
Esta sustancia previene el desarrollo estructural de placas ateroscleróticas en las paredes interiores de las arterias. Por ello, la ingesta de este antioxidante se materializa en una mejora de la función endotelial y circulatoria.
La Indicación Geográfica Protegida Tomate de La Cañada es la primera de España otorgada de manera específica a un tomate.
La cocción para potenciar nutrientes
Rojas explica que ciertos métodos de preparación modifican de manera significativa la biodisponibilidad gastrointestinal de sus nutrientes esenciales. A diferencia de las pautas habituales que priorizan el consumo de vegetales en su estado fresco original, el proceso de aplicación de calor altera los beneficios del alimento.
El especialista asegura que el tomate cocinado "contiene licopeno mucho más fácil de absorber que el tomate crudo".
"Ya lo decía mi abuelo… a veces buscamos el alimento perfecto… y olvidamos que uno de los mejores aliados para nuestro corazón lleva toda la vida en nuestra cocina", añade Rojas.