Gipuzkoa

Homenaje a las mujeres que cosieron la historia del cuero

Antzuola inaugurará este viernes un espacio expositivo que reivindica el legado del colectivo. El 'escaparate' recrea un antiguo taller de guarnicionería con piezas originales para rescatar la memoria de las trabajadoras que se dedicaron a esta actividad
El espacio expositivo que recrea el ambiente de los antiguos talleres del cuero.
El espacio expositivo que recrea el ambiente de los antiguos talleres del cuero. / Narruola.

Actualizado hace 5 minutos

Hubo un tiempo en que el olor del cuero curtido formaba parte del paisaje cotidiano de Antzuola. El sonido de las herramientas, las manos expertas y el trabajo silencioso de decenas de mujeres marcaron durante décadas el pulso de una industria que definió la identidad económica y social del municipio. Este viernes, a las 20.00 horas, ese pasado volverá a cobrar vida gracias a la iniciativa del grupo Narruola, que inaugurará en la calle Buztinzuri, donde antiguamente se levantaba la fábrica Telleria, un "escaparate" que recrea el ambiente de un taller de guarnicionería y rinde homenaje a las mujeres que hicieron posible la actividad.

Hoy apenas quedan vestigios físicos de aquel legado industrial. Salvo la antigua curtiduría del barrio de Zurrategi, la mayor parte de las construcciones vinculadas al cuero desaparecieron hace años, borrando casi por completo la huella material de un sector que fue fundamental para la historia local. Precisamente por ello nace este proyecto, que busca rescatar no solo los objetos y los oficios, sino también la memoria de quienes lo hicieron realidad.

Zapatos, maletas, cartucheras...

El escaparate evoca un antiguo taller dedicado a la elaboración de artículos de cuero mediante una cuidada escenografía compuesta por piezas originales creadas por las propias trabajadoras. Entre los objetos expuestos, como detallan desde Narruola, podrán contemplarse zapatos, maletas, cartucheras y otros artículos fabricados hace décadas, testigos de un oficio que combinaba destreza artesanal, precisión y largas jornadas de trabajo.

La recreación pretende transportar al visitante al lugar donde aquellas mujeres desempeñaban su labor cotidiana, devolviendo protagonismo a unas trabajadoras cuya aportación resultó decisiva para el desarrollo industrial de Antzuola y restituyéndoles, así, el lugar que merecen en la memoria colectiva del municipio.

Junto a este montaje, se ha instalado un panel con una vertiente claramente divulgativa, que incluye códigos QR para acceder, en euskera, castellano e inglés, a información sobre la historia de los desaparecidos talleres y curtidurías.

Desde 1970

La vinculación de Antzuola con el cuero se remonta a finales del siglo XVIII, cuando en 1790 Laborda-Bareño fundó la primera curtidería en el barrio de Zurrategi. A partir de 1880, la actividad experimentó un notable crecimiento con la puesta en marcha de Lamariano y Cía en Ondarra, y alcanzó su máximo esplendor a comienzos del siglo XX gracias a firmas como Arrese Hermanos, Galarza Hermanos y Arbulu e Hijos de José Telleria.

Trabajadoras de la fábrica Telleria.

Trabajadoras de la fábrica Telleria. Narruola.

Tras aquellos años de prosperidad llegó el declive. En las últimas décadas del siglo pasado las fábricas fueron cerrando sus puertas y casi todas las instalaciones vinculadas a esta actividad quedaron en desuso o fueron desmanteladas. Sin embargo, no todo se perdió. Entre 2005 y 2006, gracias a un proyecto impulsado por los integrantes de Narruola -Josemari Iturbe, Basili Ormazabal, Bittor Arbulu, Imanol Garmendia eta Iñigo Ramirez de Okariz-, se recuperaron, limpiaron, catalogaron y conservaron infraestructuras, herramientas y materiales del taller de guarnicionería de Telleria.

Aquella iniciativa permitió salvar una parte esencial del patrimonio industrial y sentó las bases del homenaje que ahora pone en valor a quienes, desde el anonimato, contribuyeron a escribir la historia antzuolarra.

2026-07-08T20:37:03+02:00
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