Seis de las principales cooperativas industriales alavesas han decidido unir esfuerzos para impulsar el cooperativismo y responder de forma conjunta a los desafíos económicos, sociales e industriales. Bajo el nombre de Batera, la asociación reúne a Aurrenak, Goros, i+Med, Loramendi, RPK y Udapa, con el respaldo de Konfekoop y Laboral Kutxa. Su objetivo es reforzar la colaboración entre cooperativas, generar un mayor impacto en el territorio y poner en valor un modelo empresarial basado en la participación y el compromiso con la sociedad.
El secretario de Batera y presidente de Goros, Raúl Etayo, defiende que la intercooperación permite afrontar con mayor fortaleza los retos del futuro. "La unión hace la fuerza y caminando juntos vamos a llegar más lejos", asegura. De hecho, si las seis cooperativas funcionaran como una única empresa, superarían los 1.500 empleos y se situarían entre las mayores compañías de Álava. Entre las iniciativas impulsadas destacan Sareak Indartzen, que fomenta el intercambio de conocimiento entre profesionales de las distintas cooperativas, y Batera Gazte Bidaia, un programa dirigido a estudiantes de Bachillerato para acercarles al cooperativismo mediante un concurso y un viaje formativo por Europa.
Etayo considera que el modelo cooperativo ha demostrado una gran capacidad de adaptación en tiempos de incertidumbre gracias a la reinversión de beneficios, la participación de las personas trabajadoras y la visión a largo plazo. No obstante, advierte de que la industria vasca debe seguir apostando por la innovación, la especialización y el desarrollo tecnológico para mantener su competitividad. Además, identifica la falta de perfiles técnicos cualificados como uno de los principales desafíos y apuesta por reforzar la colaboración con universidades y centros de Formación Profesional para atraer talento y garantizar el relevo generacional en el sector industrial.