Vida y estilo

¿Se pueden recalentar todos los alimentos? Los errores que ponen en riesgo tu salud

Evitar recalentar varias veces el mismo plato y mantener una buena refrigeración son consejos clave para disfrutar de las sobras sin poner en riesgo la salud
¿Cuántas veces se puede recalentar la comida?
¿Cuántas veces se puede recalentar la comida? / Freepik

Actualizado hace 1 hora

Recalentar la comida es algo habitual en muchos hogares, ya que ayuda a reducir el desperdicio alimentario y ahorrar tiempo en la cocina. Sin embargo, no todos los alimentos reaccionan igual al calentarse por segunda vez.

Es importante saber que a veces el problema no es el recalentado en sí, sino una conservación inadecuada que favorece la proliferación de bacterias. Saber qué alimentos no se pueden recalentar o requieren especial cuidado es clave para evitar riesgos para la salud.

Uno de los alimentos que más dudas genera es el arroz cocido. Si permanece varias horas a temperatura ambiente, puede desarrollar bacterias capaces de producir toxinas resistentes al calor. Por ello, es recomendable refrigerarlo antes de que transcurran dos horas desde su preparación y recalentarlo una sola vez hasta que alcance una temperatura elevada.

El pollo y otras carnes de ave también deben manipularse con precaución. Aunque pueden recalentarse sin problema si se han conservado correctamente en el frigorífico, es importante asegurarse de que el calor llegue al centro del alimento, alcanzando al menos 74 °C. Un calentamiento insuficiente puede permitir la supervivencia de microorganismos perjudiciales.

Las espinacas, acelgas y otras verduras de hoja verde contienen nitratos de forma natural. Aunque hace unos años se desaconsejaba recalentarlas por el riesgo de formación de nitritos, las autoridades sanitarias consideran que, si se refrigeran rápidamente y se recalientan adecuadamente, el riesgo es muy bajo. Aun así, se recomienda evitar mantenerlas durante horas a temperatura ambiente.

Los huevos cocinados también requieren atención. Tortillas, huevos revueltos o platos elaborados con huevo deben conservarse refrigerados y consumirse cuanto antes. Si se recalientan, deben alcanzar una temperatura uniforme para eliminar posibles bacterias que hayan proliferado durante una mala conservación.

En el caso de los mariscos y pescados, el principal riesgo vuelve a estar relacionado con la cadena de frío. Estos alimentos deben refrigerarse cuanto antes tras su cocinado y recalentarse únicamente una vez. Si presentan cambios de olor, textura o color, lo más seguro es tirarlos a la basura.

Una banjdeja de marisco variado en una mesa de celebración

Una banjdeja de marisco variado en una mesa de celebración Freepik

La clave: la refrigeración

Los expertos en seguridad alimentaria coinciden en que el mayor peligro no está en recalentar la comida, sino en cómo se almacena.

Enfriar los alimentos rápidamente, conservarlos por debajo de 5 °C y no romper la cadena de frío son medidas mucho más importantes que el propio recalentado.

En definitiva, la comida recalentada puede consumirse con seguridad siempre que se manipule correctamente. Evitar recalentar varias veces el mismo plato, mantener una buena refrigeración y calentar los alimentos de forma homogénea son consejos clave para disfrutar de las sobras sin poner en riesgo la salud.

2026-07-14T16:05:06+02:00
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